Publicado 01/10/2026 05:06

El 50% de parejas jóvenes incorpora sus planes familiares al elegir su primer departamento

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Archivo - - Andina/Las Parejas Jóvenes Marcan Una Nueva

Lima 1 Oct. (ANDINA) -

Las parejas jóvenes que proyectan formar una familia, en su decisión de compra de un departamento empiezan a incorporar preguntas más profundas: si el espacio podrá adaptarse a nuevas rutinas, si la cuota será sostenible ante nuevos gastos y si el entorno facilitará la vida diaria.
“Cuando una pareja empieza a proyectar una etapa familiar, cambia la forma de mirar un departamento. Ya no se trata solo de resolver dónde vivir hoy, sino de elegir un espacio que pueda acompañar nuevas prioridades, nuevos gastos y una rutina más familiar”,señala Eduardo Rondón, jefe de Marketing de Albamar Grupo Inmobiliario.

Cerca del 50% de consultas de parejas jóvenes, según datos internos de la inmobiliaria, incluye criterios vinculados a una futura etapa familiar como distribución, seguridad, cercanía a servicios y sostenibilidad de la cuota mensual

En ese contexto, Rondón refiere que los futuros padres deberían evaluar algunos aspectos clave antes de elegir su primer departamento familiar:

La llegada de un hijo trae nuevas responsabilidades económicas vinculadas a salud, alimentación, cuidado, educación y movilidad. Por ello, antes de comprar, es clave proyectar si la cuota podrá sostenerse en el tiempo.

“Lo recomendable es que no supere el 30% de los ingresos familiares”, señala Rondón.

Más allá del metraje, los futuros padres deben analizar si el departamento podrá adaptarse al día a día con un bebé o un niño pequeño: dónde irá la cuna, si habrá espacio para almacenamiento, si la cocina será práctica y si los ambientes permitirán una convivencia cómoda.

La cercanía al trabajo puede seguir siendo importante, pero cuando se proyecta una familia también pesan otros factores.

“Para un futuro papá, es clave que la vivienda esté conectada a servicios esenciales como centros de salud, colegios y avenidas principales. Esa conectividad puede hacer más simple la rutina diaria y dar mayor tranquilidad a la familia”, señala Rondón.

La seguridad empieza a mirarse con más detalle cuando se piensa en hijos. El control de accesos, la iluminación, la tranquilidad de la zona y los espacios seguros dentro del edificio pueden hacer la diferencia al momento de elegir dónde vivir.

Las áreas comunes dejan de evaluarse solo desde el entretenimiento personal y empiezan a verse como una extensión del hogar.

“Ahora priorizamos salas de juego, jardines internos, terrazas familiares, zonas de parrilla o espacios de encuentro donde aportan valor a la rutina con nuestros hijos”, destaca el ejecutivo.

Para quienes están próximos a asumir la paternidad o la tienen como parte de su proyecto de vida, comprar el primer departamento deja de ser solo una decisión sobre dónde vivir. La pregunta empieza a cambiar: ya no se trata únicamente de qué espacio se quiere hoy, sino qué tipo de hogar se desea construir para la siguiente etapa.
“Ser papá también te hace ordenar prioridades. Empiezas a pensar menos desde la urgencia de comprar y más desde la responsabilidad de elegir bien para quienes van a compartir ese hogar contigo”, refiere Rondón.

Por eso, la paternidad redefine la compra del primer departamento, ya que transforma una decisión inmobiliaria en una decisión familiar, donde el valor de la vivienda no está solo en sus características, sino en lo que permite construir a futuro.

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