Lima 25 Jul. (ANDINA) -
Hoy son más de 10 millones los afiliados activos al Sistema Privado de Pensiones (SPP) según cifras de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS); sin embargo, los últimos datos disponibles los cotizantes efectivos, es decir, aquellos que realizan aportes de manera consistente, se encuentran cercanos al 41%.
Es decir, solo poco más de 4 de cada 10 afiliados aporta de manera efectiva, y esto, en gran medida tiene que ver con la inestabilidad laboral y el ingreso y salida de la formalidad.
Esta inconsistencia puede tener un efecto importante, y muchas veces subestimado, sobre el fondo total que cada afiliado puede acumular a lo largo de su vida laboral.
En un sistema de capitalización individual, no solo importa cuánto se aporta, sino también cuándo y con qué continuidad se hace.
“En la construcción de una pensión, el tiempo hace la mayor parte del trabajo. Un aporte realizado a los 25 años tiene cuatro décadas para capitalizar rentabilidad; el mismo aporte hecho a los 45 tiene la mitad. Por eso, una laguna no cuesta solo el dinero que se dejó de aportar, sino toda la rentabilidad compuesta que ese dinero habría podido generar”,explica Jorge González, gerente de recaudación en Prima AFP.
El especialista lo ilustra con dos afiliados de la misma edad e ingreso. El primero aporta de manera continua a lo largo de su vida laboral; el segundo lo hace de forma intermitente, con lagunas frecuentes.
Aunque ambos aporten el mismo monto mensual cuando cotizan, el afiliado constante no solo acumula más capital: también mantiene más recursos invertidos durante más tiempo.
La diferencia entre ambos fondos, al momento de jubilarse, puede ser sustancial.
“Mantener aportes constantes ayuda a reducir el riesgo asociado a los distintos momentos del mercado y a construir el ahorro previsional de forma más estable”,señala González.
“Incluso si una persona atraviesa un periodo sin empleo, puede seguir realizando aportes como independiente según sus posibilidades (siempre tomando en cuenta la Remuneración Mínima Vital), buscando mantener los beneficios asociados a la continuidad de aportes, como las coberturas que ofrece el SPP por fallecimiento, invalidez y gastos de sepelio”, puntualiza.