Lima 3 Mar. (ANDINA) -
El BBVA Research señaló que el riesgo de que el precio del petróleo se vea presionado al alza por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio podría trasladarse a los precios locales de los combustibles.
“Anticipamos que estos factores tendrán una incidencia mayormente transitoria sobre los precios, como ha ocurrido en ocasiones anteriores”, indicó sin embargo.
Refirió que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Lima Metropolitana aumentó 0.69% en febrero del 2026, resultado significativamentepor encima de lo anticipadopor el consenso de analistas consultados por Bloomberg (0.23%).
En términos interanuales la inflación se ubicó en 2.2%, por encima del 1.7% registrado en enero, superando el centro del rango meta del Banco Central de Reserva (2% ±1 punto porcentual) por primera vez en más de un año.
Anotó que en la inflación mensual de febrero destacó el fuerte aumento de los precios de los alimentos (2%), entre ellos los productos avícolas (pollo eviscerado 8.5%), huevos de gallina (18%), y hortalizas y tubérculos (arveja verde, camote amarillo, lechuga y papa), afectados por los cambios en el clima y las disrupciones recientes en el transporte.
Sube precio del agua
“Tambiéncontribuyó al alza el reajuste de las tarifas de agua potable residencial (10.3%), resultado de un rebalanceo tarifario de Sedapal, parcialmente compensado por la reducción de las tarifas de electricidad residencial (–2.8%)”, precisó.
Por el contrario, añadió, las comunicaciones registraron una caída (–1.1%), impulsada por la reducción del consumo telefónico móvil, destacó.
Manifestó que el índice de precios que excluye alimentos y energía, por su parte, aumentó en 0.36%. De esta manera, en términos interanuales, la inflación subyacente subió de 2% en enero del 2026 a 2.2% en febrero.
BBVA Research previó que la tasa interanual de inflación seguirá aumentando en los próximos meses.
“A corto plazo las anomalías climatológicas cálidas probablemente tendrán un impacto significativo sobre el abastecimiento de alimentos producidos localmente, como ya se observó en febrero”, apuntó.
Asimismo, sostuvo, el efecto de dos factores que mantuvieron la inflación contenida en la mitad inferior del rango meta se ha ido disipando: la apreciación del sol –que el año pasado rondó el 10 %– y la normalización de las cotizaciones internacionales de insumos.
Reiteró que a ello se suma el riesgo de que el precio del petróleo se vea presionado al alza por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, lo que podría trasladarse a los precios locales de los combustibles.
Proyección 2026
“En nuestro escenario base seguimos proyectando quela inflación cerraría el año en torno a 2.5%, aún dentro del rango meta, pero con riesgos sesgados al alza, tanto por el escenario geopolítico global como por la posibilidad de que la anomalía climática se prolongue”, anticipó.
“En ese contexto, prevemos que el Banco Central actuará con cautela manteniendo la tasa de política monetaria en 4.25% y observando de cerca la evolución de las expectativas de inflación”, consideró.