Lima 23 Abr. (ANDINA) -
Muchas familias se sorprenden a fin de mes con el costo de un recibo de luz más alto de lo esperado, sin saber que son sus propios hábitos los responsables. Se trata de pequeños errores cometidos diariamente que pueden golpear la economía del hogar.
Por ello, en el marco del Día de la Tierra (22 de abril), conviene preguntarse: ¿cuánta energía desperdiciamos sin saberlo?
Para aclarar esta duda, Eduardo Triana, gerente de producto para la región andina de Electrolux, comparte la manera correcta de usar refrigeradoras, lavadoras y lavavajillas si se busca ahorrar y contribuir con el cuidado del planeta.
“Reducir el impacto ambiental no solo tiene que ver con elegir tecnología de alta eficiencia, sino con entender cómo utilizarla. El desconocimiento es uno de los principales factores del consumo innecesario de energía en casa. Pequeños cambios pueden generar grandes ahorros e incluso inmediatos",señala Triana.
Este electrodoméstico trabaja 24 horas al día, los 7 días de la semana. De acuerdo con la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España, representa hasta el 30% del consumo eléctrico anual de un hogar debido a su funcionamiento ininterrumpido.
Ubicarla cerca de fuentes de calor, como el horno, el microondas, bajo la luz directa del sol o en un espacio con poca circulación de aire, puede elevar la necesidad de energía hasta un 15%, ya que el motor debe compensar el calor externo de manera constante.
Además, abrir la puerta repetidamente o dejarla abierta mientras se decide qué tomar eleva la temperatura interna y activa ciclos de enfriamiento adicionales.
Aunque los modelos modernos cuentan con tecnología autosense e inverter para regular automáticamente la temperatura y ajustar la potencia del compresor para mantener el menor consumo posible, ninguna tecnología puede anular una mala costumbre repetida a diario.
El 90% de la energía que consume una lavadora se destina a calentar el agua. Optar por lavar con agua fría puede generar un ahorro energético de entre el 55% y el 62%. Lavar a más de 40°C triplica el consumo respecto a un ciclo en frío.
Por ello, para la ropa de uso diario sin manchas complejas, el agua fría es suficiente para tener buenos resultados. También se recomienda evitar usar el ciclo corto, puesto que obliga al electrodoméstico a utilizar una mayor potencia para completar el mismo trabajo en menos tiempo.
Todavía es fuerte la creencia de que lavar a mano ahorra más energía y agua. Un lavavajillas moderno utiliza por cada ciclo de lavado menos de 10 litros de agua, mientras que lavar la misma cantidad de platos a mano puede requerir hasta 90 litros de agua.
Entre los errores más frecuentes al utilizar este electrodoméstico está enjuagar los platos antes de introducirlos, ya que los lavavajillas modernos cuentan con función de prelavado para eliminar el exceso de suciedad. También usar el aparato solo con carga parcial significa más ciclos a lo largo de la semana, multiplicando el gasto.
Finalmente, Triana recomienda
no perder de vista el “consumo fantasma” de otros electrodomésticos de la casa como microondas, televisores o cafeteras, los cuales en el modo de stand by pueden alcanzar entre el 5% y el 10% del gasto eléctrico mensual. Desenchufarlos si no se utilizan puede hacer una gran diferencia.