Publicado 23/05/2026 15:10

Educación y empleo: claves para integrar a personas refugiadas en el Perú

Andina/Educación Y Empleo: Claves Para Integrar A

Lima 23 May. (ANDINA) -

El acceso a documentación, servicios, educación y empleo formal permite que las personas refugiadas reconstruyan sus vidas y contribuyan al desarrollo de las comunidades que las reciben.

El Perú es el segundo país de América Latina que acoge a más personas forzadas a huir de sus hogares, con más de 1.6 millones de refugiados y migrantes venezolanos, según cifras de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados. En este escenario, la integración de esta población plantea un reto que va más allá de la acogida: generar condiciones para que puedan estudiar, trabajar, acceder a servicios y participar activamente en la sociedad.

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El acceso a documentación, educación, salud y empleo cumple un rol central en ese proceso. Para las personas refugiadas, contar con estas condiciones permite recuperar estabilidad, sostener a sus familias y reconstruir proyectos de vida. Para el país, facilita una integración más ordenada, reduce vulnerabilidades y abre oportunidades de aporte social y económico.

"Cuando una persona accede a documentación, educación, salud o empleo, no solo mejora su vida y la de su familia, sino que también se fortalece la comunidad que la acoge”, señala Laura Almirall, Representante de ACNUR en el Perú.

En esa línea, ACNUR identifica distintos ámbitos fundamentales para promover una integración más inclusiva y sostenible en el país:

1. Integración económica: empleo y capacidades. El acceso al empleo formal, el emprendimiento y la estabilidad económica permite que las personas refugiadas reconstruyan sus proyectos de vida y contribuyan al desarrollo de las comunidades que las reciben. De acuerdo con el informe "Un encuentro de oportunidades: la movilidad humana de Venezuela y el desarrollo del Perú", elaborado por el Banco Mundial y ACNUR, el 70 % de la población venezolana en el Perú se encuentra en edad de trabajar y una de cada tres personas cuenta con estudios universitarios.

2. Integración social: acceso a servicios y derechos. Aunque muchas personas venezolanas en el Perú enfrentan condiciones socioeconómicas similares a las de la población peruana, suelen estar más expuestas a caer en pobreza debido a factores como la precariedad laboral, las dificultades para acceder a documentación y la falta de redes familiares o de apoyo frente a una emergencia.

3. Integración educativa: una ruta hacia la estabilidad. La educación es una de las vías más importantes para que niñas, niños y adolescentes refugiados puedan integrarse a sus comunidades y proyectar su futuro. Según el mismo informe del Banco Mundial y ACNUR, entre 2018 y 2022, la asistencia escolar de niñas, niños y adolescentes refugiados y migrantes aumentó de 38% a 65% en el Perú. Este avance muestra cómo el acceso a servicios públicos puede traducirse en procesos reales de inclusión.

4. Integración cultural: información y reconocimiento. La integración también se construye desde el lenguaje, la representación y la manera en que las personas son recibidas en sus comunidades, escuelas o lugares de trabajo. Promover información basada en evidencia y combatir la desinformación resulta fundamental para reducir prejuicios y fortalecer la cohesión social.

En ese sentido, hablar de personas refugiadas permite reconocer que se trata de personas que se vieron forzadas a huir de sus países debido a conflictos, violencia o persecución, y que requieren protección internacional.

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