Perú.- Entidades públicas deben revisar y fortalecer sus planes operativos ante Fenómeno El Niño - Andina/Difusión
Lima 25 Jul. (ANDINA) -
El Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), ante el posible incremento de la frecuencia, intensidad y duración del Fenómeno de El Niño (FEN), volvió a hacer un llamado a las entidades públicas sobre la urgencia de revisar de manera inmediata sus planes operativos institucionales (POI).
Todo ello,
a fin de verificar si sus actividades, inversiones y recursos están preparados para enfrentar los riesgos climáticos asociados al fenómeno natural, cuyos efectos comprometerían la continuidad de servicios esenciales en distintas regiones del país.
La advertencia se sustenta en información difundida por el Observatorio Nacional de Prospectiva del Ceplan, así como en el Comunicado 004-2026/Ceplan, el pasado 9 de junio, mediante el cual la entidad solicitó a los tres niveles de gobierno evaluar los riesgos actuales, emergentes y futuros que puedan afectar el cumplimiento de sus funciones, la ejecución de sus planes y la atención oportuna a la ciudadanía.
El llamado de alerta del Ceplan considera también el informe técnico del Senamhi y su canalización a través del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), emitido para el trimestre junio-agosto de 2026.
Esta información alerta sobre la necesidad de fortalecer la preparación institucional frente a eventos extremos que pueden afectar carreteras, colegios, establecimientos de salud, sistemas de agua y otros servicios indispensables para la población.
Según un estudio publicado por Nature Communications, hacia 2030 se prevé que la ocurrencia del Fenómeno de El Niño aumente en frecuencia, intensidad y duración debido al calentamiento global.
Este fenómeno refuerza la urgencia de anticipar escenarios adversos y adoptar medidas preventivas desde la gestión pública, especialmente en los territorios más expuestos a lluvias intensas, inundaciones, deslizamientos y daños en infraestructura.
Asimismo, de acuerdo con la ficha técnica publicada en el Observatorio del Ceplan, el FEN es un proceso natural que puede generar algunos beneficios puntuales, como la revitalización de ecosistemas áridos o mejoras en determinados cultivos.
Sin embargo, sus impactos negativos suelen ser mayores, especialmente cuando no existen medidas de prevención adecuadas ni una planificación territorial que tome en cuenta los riesgos climáticos.
Entre los principales efectos identificados figuran inundaciones, deslizamientos, colapsos de infraestructura pública, brotes de dengue y pérdidas económicas que afectan directamente a las familias peruanas.
Estos riesgos evidencian la importancia de incorporar evaluaciones climáticas en los proyectos de inversión y de promover un ordenamiento territorial responsable, que evite ampliar la exposición de la población en zonas vulnerables.
El impacto económico de El Niño ha sido significativo para Perú. En 2017, este fenómeno afectó sectores como pesca, agricultura, construcción, comercio e infraestructura, y el crecimiento del PIB alcanzó solo un 2.5%.
En 2023, la economía peruana atravesó una recesión técnica con una caída del PIB de 0.6%.
A ello se suma que las premisas macroeconómicas del BCRP de junio de 2026 incorporan con prudencia el posible impacto de un Fenómeno de El Niño Costero fuerte que se prolongaría hasta el verano de 2027, según el monitoreo del comité multisectorial del Enfen.
Frente a este contexto, el Ceplan remarca que la prevención debe traducirse en decisiones concretas.
Entre las recomendaciones recogidas en su observatorio figuran la construcción de defensas ribereñas, la reubicación de poblaciones vulnerables y la elaboración de un padrón de familias asentadas en zonas de alto riesgo, en coordinación con los gobiernos regionales y locales.
Asimismo, se plantea que las autoridades de los tres niveles de gobierno ejecuten, de manera prioritaria, planes de prevención y acciones correctivas.
Estas medidas buscan reducir la exposición de la población, proteger la infraestructura pública y evitar que las emergencias climáticas generen pérdidas humanas, sociales y económicas de mayor escala.
La entidad también recuerda la recomendación de la CAF de condicionar toda inversión pública y privada a la incorporación obligatoria de análisis de riesgos climáticos en los estudios de impacto ambiental; lo que significa evaluar con anticipación si una obra, proyecto o intervención podría verse afectada por lluvias intensas, inundaciones u otros eventos extremos, y prever medidas para reducir dichos riesgos.
Como ente rector del Sistema Nacional de Planeamiento Estratégico (Sinaplan), el Ceplan sostiene que la prevención ya no puede ser una tarea postergable.
Por ello, mediante el Comunicado 004-2026/Ceplan, solicitó a las entidades públicas revisar de forma integral sus POI vigentes, con el propósito de identificar las actividades operativas e inversiones orientadas a la prevención, reducción del riesgo, preparación, respuesta, rehabilitación y recuperación frente a posibles emergencias o desastres.
Por último, el Ceplan exhorta a las entidades públicas a verificar si cuentan con recursos presupuestales, humanos, logísticos, tecnológicos y operativos suficientes para ejecutar las medidas previstas.
Subraya, además, la necesidad de una articulación efectiva entre planeamiento, presupuesto, abastecimiento, inversiones y modernización institucional; pues, sin dicha coordinación las acciones de prevención difícilmente podrán sostenerse en la práctica.
(FIN) NDP / MDV