Publicado 23/04/2026 07:06

Expectativas: exportaciones e infraestructura impulsarán la economía

Lima 23 Abr. (ANDINA) -

La economía peruana viene mostrando un buen desempeño en los dos primeros meses del año; así, tras crecer 3.5% en enero y 3.68% en febrero del 2026 respecto a similares meses del año previo, ha logrado en el segundo mes de este año una expansión encima de la esperada por diversos analistas económicos y, es más, acumula 23 meses de expansión consecutiva.

El crecimiento de febrero fue impulsado principalmente por el sector Construcción (8.9%), Comercio (6.1%), Alojamiento y Restaurantes (7.2%), Servicios (3%) y manufactura no primaria (3.6%), de acuerdo a los datos que muestra el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Este avance, como lo señaló el ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña Namihas, demuestra “la fortaleza y resiliencia de los fundamentos macroeconómicos” que Perú ha logrado preservar. Asimismo, prevé que en marzo la economía también ha logrado crecer, a pesar del impacto de la interrupción del suministro de gas natural por el incidente en el gasoducto del sur y la crisis del conflicto en el Oriente Medio, que elevó el precio del petróleo hasta por encima de los 100 dólares el barril.

Estando en un año electoral en Perú, ¿cuáles son las expectativas de los analistas económicos, se seguirá manteniendo este ritmo de crecimiento?

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Para entender el panorama, repasemos el contexto que nos proporciona el Reporte de Inflación del Banco Central de Reserva (BCR) del 15 de marzo de este año, casi un mes antes de la primera vuelta de las elecciones generales, señala informe publicado en el Diario El Peruano.

En el referido documento de análisis revisó al alza los precios de los minerales industriales, tras haber alcanzado máximos históricos a comienzos del 2026, debido a la mayor demanda de los sectores tecnológicos y las “restricciones estructurales en la oferta minera”; y en el caso del oro, activo refugio de los inversores, el precio subió ante la tensión geopolítica por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.

No obstante este escenario internacional, el BCR prevé que este año los términos de intercambio llegarán al “nivel más alto desde que se tiene registro”. Asimismo, espera que la balanza comercial, tras alcanzar los 34,573 millones de dólares de superávit, se eleve a los 44,336 millones este año, y supere los 45,000 millones el 2027.

En cuanto a las exportaciones, luego de haber sumado 94,078 millones de dólares el 2025, vislumbra que este año alcanzarán los 112,290 millones de dólares; en el caso de las importaciones también prevé un crecimiento, que llegará a los 67,955 millones de dólares.

Asimismo, el ente emisor, señaló que en marzo último “las expectativas de los empresarios se mantienen en el tramo optimista desde mediados del 2024, aunque se han moderado recientemente”.

Variables externas

Entrando ya en consulta con los analistas económicos, tras la primera vuelta electoral, señalan que el crecimiento económico estará sujeto a las variables externas como el conflicto del Oriente Medio, que impacta en el precio del petróleo, el dólar, la inflación y las cadenas de suministro globales; además de las variables internas como los resultados electorales y las medidas que se tomen desde la siguiente administración del Ejecutivo; así como el impacto climático del Fenómeno de El Niño.

El gerente de Estudios Económicos y Estadísticas de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), Alberto Morisaki, señaló que la inversión privada impulsará el empleo y este, a su vez, el consumo privado.

“Un aspecto importante son los altos precios de los commodities, eso permite tener niveles de exportaciones importantes; entonces, por ese lado, serían los drivers que llevarían hacia arriba el crecimiento de la economía”, declaró al Diario El Peruano.

Por otra parte, refirió que la incertidumbre política frente a las decisiones que tomará el próximo gobierno detiene las decisiones de inversión hasta que haya claridad, lo cual incide en la confianza empresarial y el gasto de las familias. Asimismo, en el caso de los factores geopolíticos como la coyuntura del Oriente Medio, refirió que hay un efecto de presión sobre la inflación.

“Esto lleva a que el BCR, ante un contagio de expectativas de inflación por encima del rango meta, decida elevar su tasa de interés de referencia, lo cual significa mayor costo del crédito y se restringe el crédito y el crecimiento económico. Entonces es un tema que hay que tomar en cuenta, pero no es el único, también está el Fenómeno de El Niño”, dijo.

En ese sentido, comentó que con los referidos drivers el crecimiento de la economía peruana alcanzaría el 3% o un poco más al cierre de este año, en un escenario que no consideraba la incertidumbre política, por lo cual tras conocerse los resultados se tendría que ajustar esta proyección.

Por su parte, el profesor e investigador de la Universidad ESAN Edmundo Lizarzaburu indicó que en el primer bimestre de este año se observó un “consumo privado resiliente” ante la mejora gradual del ingreso real por menor inflación, y la recuperación prudente del crédito de consumo; así como un mayor gasto público por la inversión en obras de infraestructura en las regiones y municipios. También un entorno externo favorable con los precios de los metales como el cobre.

Lizarzaburu proyectó que para este año el crecimiento de la economía peruana en un escenario base estaría entre 2.5% y 3.2%, con una inflación dentro del rango meta del BCR, y con un tipo de cambio relativamente estable con sesgo a depreciación moderada, con un entorno externo de demanda global por minerales estratégicos como el cobre y una “eventual flexibilización monetaria en Estados Unidos”, lo que llevaría a una menor presión financiera mundial.

Sobre ¿cuáles serán los drivers de la economía peruana el 2026 pese al riesgo político?, señaló que los principales serían las exportaciones como las mineras, con una mayor producción, que contribuiría a la recaudación tributaria; la inversión pública, con mayor ejecución de los gobiernos regionales y locales, en obras de infraestructura (carreteras, saneamiento, reconstrucción); también la recuperación gradual del consumo privado por la estabilidad inflacionaria; asimismo, las agroexportaciones y el sector servicio con la recuperación del turismo.

En forma adicional denominó “driver silencioso, pero clave” a la estabilidad macroeconómica institucional con el manejo técnico del Banco Central de Reserva y del Ministerio de Economía y Finanzas.

¿Qué se necesita para seguir creciendo?

El economista Morisaki enfatiza que para seguir creciendo básicamente se necesita fomentar la inversión privada. “Darle confianza al empresario para que siga invirtiendo en el país, pues la inversión privada es el driver que mueve la economía”.

También destacó la necesidad de mantener la prudencia fiscal y un Ejecutivo que detenga las medidas populistas que provengan desde el Congreso. Comentó que en el próximo Legislativo, al tener dos cámaras, será más difícil aprobar medidas populistas que afecten la estabilidad fiscal del país.

También consideró importante un “shock desregulatorio”, para destrabar proyectos y que la inversión privada fluya a diferentes sectores.

A su turno, Lizarzaburu, señaló que para continuar creciendo se deben adoptar medidas estructurales de largo plazo: Recuperación de la confianza empresarial, estabilidad jurídica, predictibilidad regulatoria y menor ruido político.

También consideró importante el destrabe de proyectos mineros, impulsar las asociaciones público-privadas (APP), la reforma del Estado en la mejora de la calidad del gasto público y el fortalecimiento de la capacidad ejecutiva de los gobiernos subnacionales.

Lizarzaburu también enfatizó en el cierre de brechas logísticas con la integración territorial de vías de comunicación, mayor formalización laboral y empresarial, además de la digitalización de las mypes, acceso a financiamiento, así como una mayor educación para un capital humano preparado técnicamente con alineamiento a la demanda productiva del país.

Datos

- El BBVA mantiene su previsión de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de Perú para el 2026 en 2.9%.

- ProInversión impulsa más de 925 millones de soles en proyectos en Huancavelica.

- Nuevo Terminal Portuario de San Juan de Marcona implica inversión mayor a 400 millones de dólares.

- La Inversión en infraestructura concesionada alcanzaría los 1,300 millones de dólares este año. Sería el tercer año consecutivo en superar los 1,000 millones de dólares.

(FIN) DOP/SDD

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