Publicado 04/09/2026 14:34

Fenómeno El Niño: ¿tu centro de trabajo está preparado para responder ante una emergencia?

Andina/Difusión

Lima 4 Sep. (ANDINA) -

La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) recomienda adoptar medidas preventivas para reducir la exposición a los riesgos asociados al Fenómeno El Niño (FEN) y fortalecer la preparación ante los peligros inminentes previstos para la temporada de lluvias (entre setiembre de 2026 y abril de 2027).

En ese contexto, la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) brinda asistencia técnica a nivel nacional para orientar a los empleadores en la implementación de medidas de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST).
Diversas empresas del país podrían estar expuestas a lluvias intensas, inundaciones, huaicos, movimientos en masa y afectaciones en la prestación de servicios básicos, situaciones que pueden comprometer la seguridad y salud de los trabajadores.

Cuatro ejes para reducir la exposición de trabajadores

1. Formación e información: Los empleadores deben capacitar a su personal en SST según los riesgos. La capacitación debe incluir el reconocimiento de alertas, la actuación frente a lluvias, inundaciones, huaicos, derrumbes y movimientos en masa; las rutas y puntos de evacuación, los mecanismos de comunicación ante emergencias, la prevención de riesgo eléctrico, los criterios para la suspensión preventiva de labores y los procedimientos para el retorno seguro a las actividades. Estas medidas deben incluir a todo el personal, independientemente de la modalidad contractual.
2. Mapeo de riesgos y preparación ante emergencias: Las empresas deben realizar evaluaciones periódicas de riesgos e implementar controles para evitar accidentes de trabajo. Cuando el FEN sea un peligro para las actividades, este deberá incorporarse en la Identificación de Peligros, Evaluación de Riesgos y Controles (IPERC), considerando factores como el nivel de exposición, la vulnerabilidad, las rutas de acceso, la cercanía a quebradas o cauces, las zonas inundables, la estabilidad de taludes, el estado de las instalaciones eléctricas, la infraestructura y los desplazamientos de los trabajadores.

Asimismo, se debe actualizar y difundir el Plan de Respuesta ante Emergencias, precisando responsables y suplentes, niveles de alerta, criterios de activación, suspensión, coordinación con entidades y procedimientos de evaluación posterior al evento para autorizar el reinicio seguro de las operaciones.
3. Seguridad en el centro de trabajo: Se recomienda realizar simulacros frente a inundaciones, huaicos, derrumbes y pérdida de servicios básicos, considerando protocolos de atención para trabajadores con necesidades particulares. La señalización de rutas de evacuación y la difusión de números de emergencia deben complementarse con sistemas de comunicación bidireccional.

Se sugiere reforzar la protección eléctrica (desconexión preventiva, prohibición de manipular equipos mojados e inspección técnica antes de reenergizar). Además, se deben controlar los focos de contaminación y aguas estancadas tras una inundación.
4. Labores de campo: En las actividades desarrolladas en campo, debe establecerse una regla expresa de suspensión o retiro preventivo ante la activación de quebradas, incremento de caudales o deslizamientos. Es necesario definir responsables para la toma de decisiones, garantizar medios de comunicación efectivos y definir las condiciones para un reinicio seguro de las actividades.

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