Lima 26 Jul. (ANDINA) -
La campaña de julio entra a su tramo más importante. Para muchas empresas, el foco ya no está en diseñar la promoción, sino en ajustar sobre la marcha: qué productos conviene empujar, qué descuentos mantener, qué canales están dejando mejor margen y dónde podría aparecer presión por costos, stock o logística.
El movimiento esperado para los próximos días será relevante. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) estima que el feriado por Fiestas Patrias, del 25 al 29 de julio, movilizará alrededor de 1.9 millones de turistas internos y generará un impacto económico cercano a 254 millones de dólares. El gasto promedio proyectado por persona es de 547 soles, destinado principalmente a transporte, alojamiento, alimentación, comercio, recreación y servicios vinculados al turismo.
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Para Willard Manrique, CEO de Grupo Crosland, este momento exige que las áreas comerciales miren la campaña con una lógica más fina. “Cuando la campaña ya está en marcha, la pregunta cambia. No se trata solo de vender más, sino de saber qué se está sacrificando para lograr esa venta. Una promoción puede mover volumen, pero si no se revisan costos, margen por canal y rotación real, el resultado puede verse mejor en ventas que en rentabilidad”, señala.
En ese punto, Manrique recomienda 5 ajustes para el cierre de campaña:
- Revisar el margen real, no solo el precio final. El descuento debe calcularse con costos actualizados, comisiones, logística y gastos asociados al canal.
- Separar productos por función comercial. Algunos productos sirven para atraer tráfico, otros para rentabilizar la venta, rotar inventario o generar recompra. No todos deben tener el mismo nivel de promoción.
- Corregir promociones que solo generan volumen. Si una oferta atrae clientes, pero reduce demasiado el margen, conviene ajustarla, limitarla o reemplazarla por combos, tickets mínimos o beneficios para una siguiente compra.
- Mirar resultados por canal. Una venta en tienda física, e-commerce, marketplace o distribuidor no deja el mismo margen. Medirlos por separado permite decidir dónde reforzar y dónde contener.
- Preparar el cierre post campaña. El final de julio debería dejar información útil: productos más buscados, clientes nuevos, zonas con mayor respuesta y categorías que podrían sostener demanda en agosto.
El contexto económico acompaña el movimiento comercial, aunque no elimina la necesidad de control. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) informó que la economía peruana acumuló un crecimiento de 3.2% entre enero y mayo de 2026, con un avance de 6.9% en comercio y 3.3% en servicios durante mayo. Además, en junio, las importaciones de bienes de consumo crecieron 20.9% nominal.
La presión sobre precios también sigue siendo una variable a considerar. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en junio de 2026, el Índice de Precios al Consumidor de Lima Metropolitana subió 0.23%, acumuló una variación de 3.79% en el primer semestre y alcanzó una variación anualizada de 4.01%. Además, 308 de los 586 productos de la canasta familiar subieron de precio durante el mes.
Para las empresas, esto implica trabajar con más disciplina comercial. Una campaña puede apoyarse en descuentos, pero no debería depender únicamente de ellos. En categorías sensibles al precio, el margen puede reducirse rápido si no se revisan costos de reposición, condiciones con proveedores, gastos logísticos y desempeño por canal.
La variable climática también puede incidir en la operación del segundo semestre. El pronóstico estacional del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) para julio-septiembre de 2026 prevé temperaturas muy por encima de lo normal en la costa peruana y lluvias entre normales y superiores en la costa norte, costa centro y sierra norte occidental. Para las empresas, esto puede impactar en productos perecibles, rutas, demanda regional y costos asociados a la operación.
“Julio no debería cerrar solo con una lectura de cuánto se vendió. También debería dejar claro qué categorías fueron más rentables, qué canales respondieron mejor y qué promociones vale la pena repetir. Esa información es clave para ordenar el portafolio y preparar el segundo semestre con menos improvisación”, agrega Manrique.
Más que una carrera por descuentos, el cierre de julio puede funcionar como una prueba de gestión comercial. Las compañías que revisen margen, costos y desempeño por canal estarán en mejor posición para aprovechar el mayor movimiento de estos días sin debilitar su rentabilidad.
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