Publicado 18/04/2026 08:39

Perú.- Formalización laboral es clave para el desarrollo

Lima 18 Abr. (ANDINA) -

La informalidad es uno de los “rasgos más persistentes de los mercados laborales de América Latina y el Caribe (ALC) y uno de los retos centrales para el desarrollo regional”, destaca la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Refiere que, en promedio, afecta a casi la mitad de las personas ocupadas; y que la tasa de informalidad laboral varía desde menos del 30% en países como Uruguay y Chile a más del 70% en naciones como Bolivia y Perú.

“Es un fenómeno que afecta principalmente a trabajadores en unidades económicas no registradas y a poblaciones vulnerables como mujeres, jóvenes y migrantes, y cuya incidencia es mayor en sectores como el agropecuario, el servicio doméstico, la construcción, el comercio y el transporte”, detalla la OIT en un reciente documento.

Los empleos informales carecen de protección social de salud y un futuro pensionario, por ello es importante que más personas accedan a un empleo digno que los proteja y a la vez puedan acceder a un sistema financiero que les permita obtener crédito y capital de trabajo.

En el Perú, en el 2025, la población económicamente activa o fuerza de trabajo (PEA), alcanzó las 18 millones 477,200 personas, que equivale al 69.5% de la población en edad de trabajar (PET), según los resultados de la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN) de ese año.

Asimismo, al cierre del año pasado, el 70.2% tenía empleo informal, sin protección legal y sin cobertura de protección social, y carentes de prestaciones relacionadas con el empleo. Solo el 29.8% de la población ocupada tenía empleo formal.

Para comprender qué se entiende por empleo informal, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) explica que “está referido al total de empleos que cumplen las siguientes características, según la categoría ocupacional del trabajador: independientes cuya unidad productiva pertenece al sector informal; los asalariados sin seguridad social financiada por su empleador y los trabajadores familiares no remunerados, independientemente de la naturaleza formal e informal de la unidad productiva donde labora”.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Empleo, en el 2025 un total de nueve millones 811,700 personas de la PEA tenían empleo adecuado, cantidad superior en 6.9% respecto al 2024.

Por su parte, el Banco Mundial recalca la importancia de la formalización laboral porque los empleos buenos e inclusivos son la vía más eficaz para salir de la pobreza.  “Un sector privado productivo que funcione en igualdad de condiciones, uno que proporcione empleos en todos los ámbitos de la sociedad, es clave para poner fin a la pobreza extrema e impulsar la prosperidad compartida”, enfatiza el Banco Mundial.

Respeto a los derechos laborales

Pero luchar contra la informalidad no es solo proveer de un sistema económico estable y con oportunidades de inversión y seguridad, también es velar por el respeto a los derechos laborales de los trabajadores.

En ese sentido, la OIT señala que “las inspecciones de trabajo son un elemento clave para garantizar condiciones de trabajo decente mediante la promoción y la vigilancia del cumplimiento de las normas laborales”.

Asimismo, destaca la importancia de las instituciones fiscalizadoras en la transición de la economía informal a la formal, y por ello “el fortalecimiento de los sistemas de inspección laboral y el perfeccionamiento de su eficacia y eficiencia han sido y siguen siendo una prioridad para los actores tripartitos del mundo del trabajo y para la OIT”.

Sunafil

En el Perú, la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) juega un rol clave en la formalización del trabajo. Fue creada mediante la Ley Nº 29981, del 15 de enero del 2013, como organismo técnico especializado adscrito al MTPE. Inició funciones el 1° de abril del 2014, con la misión de “promover, supervisar y fiscalizar el cumplimiento del ordenamiento jurídico sociolaboral y de seguridad y salud en el trabajo”, así como también proveer la asesoría técnica y realizar investigaciones y proponer normas sobre estas materias.

“La institución ha evolucionado hacia un modelo de fiscalización inteligente y preventiva. El enfoque prioriza acompañar al empleador para que corrija de manera voluntaria antes de sancionar, a través de cartas inductivas, asistencias técnicas gratuitas y capacitaciones masivas”, afirmó el superintendente nacional de Fiscalización Laboral, Edgar Vallejos Florian.Detalla que, desde su creación, un total dedos millones 152,630 trabajadoresfueron incorporados a la planilla electrónica, y en el 2025 se logró una cifra histórica con “más de 475,000 nuevos trabajadores en planilla, beneficiando a cerca de1.9 millones de personascon seguridad social”.

También sostuvo que, desde el 2021,más de 837,000 trabajadoresfueron formalizados gracias al aplicativoVerifica tu Chamba.

En lo concerniente a ladifusión y el diálogo social,más de 8.9 millones de personasfueron informadas sobre lanormativa sociolaboral y de seguridad y salud en el trabajo (SST). También se realizaron3,212 reuniones de diálogo social con sindicatos y gremios empresariales para prevenir conflictos, ymás de 176,000 personasfueron informadas medianteacciones de difusión recientes.

En fortalecimiento institucional y normativo destaca que se aprobaron18 criterios normativos técnico-legalesy56 instrumentos normativos vigentespara fortalecer la SST y la formalización. También se emitieron67 precedentes de observancia obligatoriapor elTribunal de Fiscalización Laboral, garantizando predictibilidad, y se intervinieron amás de 47,000 empleadoressin antecedentes de fiscalización, ampliando la cobertura inspectiva.

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