Lima 28 Jun. (ANDINA) -
Un mensaje enviado fuera del horario laboral, una computadora que sigue registrando actividad después de la salida o el tiempo que un trabajador tarda en ponerse el uniforme pueden convertirse en evidencia durante una fiscalización. Las auditorías laborales ya no se limitan a revisar documentos físicos. Hoy, la huella digital que dejan las empresas está ganando protagonismo y podría exponer contingencias que muchas organizaciones aún no han identificado.
Un mensaje enviado fuera del horario laboral, una computadora que sigue registrando actividad después de la salida o el tiempo que un trabajador tarda en ponerse el uniforme pueden convertirse en evidencia durante una fiscalización. Las auditorías laborales ya no se limitan a revisar documentos físicos. Hoy, la huella digital que dejan las empresas está ganando protagonismo y podría exponer contingencias que muchas organizaciones aún no han identificado.
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“La advertencia cobra relevancia en un contexto en el que la fiscalización laboral se sigue intensificando. Solo entre enero y noviembre de 2025, la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) realizó más de 64,000 inspecciones en todo el país, acciones que permitieron que más de 325,000 trabajadores ingresaran a planilla”, señaló Vicente Cruz, CEO de Sheriff.
En ese sentido, señaló que las organizaciones deben prestar especial atención a tres aspectos que podrían generar contingencias durante una auditoría digital:
-Inconsistencias entre registros. Si los sistemas informáticos muestran actividad después del horario de salida registrado, podría presumirse la existencia de horas extras no reconocidas.
-Uso de herramientas digitales fuera de la jornada laboral. Las actividades recurrentes en aplicaciones corporativas o plataformas de trabajo pueden evidenciar incumplimientos relacionados con la desconexión digital.
-Actividades previas o posteriores a la jornada. Tareas como preparar equipos, abrir sistemas o realizar el cierre de operaciones también pueden ser consideradas parte del tiempo efectivo de trabajo.
Más allá del riesgo de una multa, las contingencias laborales pueden afectar directamente las finanzas de una empresa. La necesidad de asumir pagos no previstos, reintegros o sanciones administrativas puede alterar el flujo de caja y obligar a destinar recursos que inicialmente estaban previstos para inversión, contratación de personal o expansión del negocio.
“La prevención se ha convertido en una herramienta clave de gestión. Revisar la consistencia de los registros, alinear las herramientas tecnológicas con las políticas laborales y anticipar posibles contingencias ya no es solo un tema de cumplimiento normativo, sino una decisión estratégica para proteger la estabilidad financiera del negocio”, concluyó Cruz.
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