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Lima 27 Sep. (ANDINA) -
Al contratar un seguro, conocer el alcance de la cobertura es tan importante como evaluar su precio. Revisar la póliza permite identificar qué protege, cuáles son sus límites, en qué casos aplica y qué hacer ante un siniestro.
Aunque una póliza puede contener términos técnicos, existen algunos elementos que permiten al asegurado identificar rápidamente el alcance del seguro y conocer sus principales condiciones.
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Para facilitar esta lectura, el gerente comercial de Negocios Masivos de Protecta Security, explica los cinco elementos que todo asegurado debería revisar antes de contratar o renovar una póliza.
“Una póliza no tiene por qué ser un documento complejo. Al revisarla, lo importante es identificar primero qué está cubierto, cuáles son los límites de la cobertura, cuánto cuesta el seguro, durante cuánto tiempo está vigente y qué condiciones deben cumplirse para solicitar la cobertura.”, señala Rosell.
1. Revisa quién está protegido y por cuánto tiempo: Antes de contratar o usar tu seguro, se debe revisar quiénes están protegidos por la póliza y cuál es el periodo de vigencia. Es importante identificar quién es el contratante, quién es el asegurado y, cuando corresponda, quién es el beneficiario. También se debe verificar la fecha de inicio y fin de la cobertura para saber desde cuándo y hasta cuando cuentas con protección. Esta información puede estar en el certificado de seguros, condiciones particulares u otro documento que recibas al contratar.
2. Revisar qué cubre el seguro y si existen límites: Las coberturas indican los riesgos o eventos protegidos, mientras que la suma asegurada establece el monto máximo correspondiente a cada cobertura, de acuerdo con las condiciones de la póliza. Por ello, además de conocer qué situaciones están cubiertas, es importante revisar sus límites y, cuando corresponda, las coberturas adicionales.
3. Revisa en qué momento no te cubre: Las exclusiones indican las situaciones en las que el seguro no brinda cobertura. Además, determinadas condiciones o requisitos pueden ser necesarios para acceder a los beneficios del seguro. Conocer esta información desde el inicio permite entender mejor los límites de la protección y evitar asumir que cualquier situación relacionada con el riesgo estará cubierta.
4. Tener claro cuánto pagas y si existe algún gasto a tu cargo: La prima es el importe que se paga por el seguro. Al contratarlo, es importante revisar cuánto se pagará, la forma y frecuencia de pago y si existe algún gasto adicional que deba asumir el asegurado. Por ejemplo, dependiendo del producto, puede existir un deducible, que representa el importe o porcentaje del pago que corresponde asumir al asegurado según lo establecido en el contrato. Por ello, al evaluar un seguro no solo es importante mirar el precio, sino también conocer el nivel de protección y las condiciones económicas asociadas.
5. Averiguar qué tienes que hacer si ocurre algo: Cuando ocurre un evento que podría estar cubierto, es importante saber cómo comunicarlo y qué pasos seguir para solicitar orientación o atención. Para ello, se deben identificar los canales de atención disponibles, los plazos de comunicación y los documentos que podrían ser solicitados. Tener esta información clara permite actuar oportunamente y realizar el procedimiento correspondiente.
“Una póliza debe entenderse como una guía sobre la protección que una persona ha contratado. Dedicar unos minutos a revisar sus principales condiciones permite conocer mejor sus beneficios, sus límites y las acciones que corresponde realizar cuando sea necesario utilizarla”, agrega Rosell.
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