Lima 1 Nov. (ANDINA) -
La venta de viviendas en Lima mantiene una tendencia de crecimiento y lleva a los compradores a evaluar nuevos factores al momento de elegir una ubicación, como la conectividad, el potencial de valorización de los inmuebles y las posibilidades de generar ingresos mediante el alquiler, más allá del precio por metro cuadrado.
Durante los últimos cuatro trimestres, la venta acumulada de viviendas alcanzó las 32,222 unidades, cifra superior en 30% respecto al periodo anual anterior, según datos de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco).
En este contexto, Yessica Reyes, directora comercial de Grupo Santa María, señaló que la elección de una vivienda depende cada vez más del objetivo de compra y de las características que ofrece cada zona, ya sea para uso residencial, inversión o una combinación de ambas alternativas.
“Hoy no existe una única zona ideal para todos. La decisión depende de qué busca cada persona: vivir cerca de sus principales actividades, acceder a una zona con potencial de crecimiento o combinar el uso personal con una oportunidad de alquiler. La ubicación sigue siendo central, pero se analiza en función del objetivo de compra”, explicó.
Conectividad y accesibilidad
Uno de los principales factores es la conectividad. Según el TomTom Traffic Index 2025, los conductores en Lima perdieron alrededor de 195 horas durante las horas punta a lo largo del año, equivalentes a más de ocho días en el tráfico.
Ante esta situación, la cercanía a centros empresariales, establecimientos comerciales, servicios y espacios de recreación adquiere mayor relevancia, debido a que permite reducir los tiempos de desplazamiento y facilitar las actividades cotidianas.
Distritos consolidados como Miraflores y San Isidro reúnen estas características, por lo que la decisión de compra considera no solo el precio del inmueble, sino también el acceso a servicios y la cercanía a los principales centros de actividad.
Precios y potencial de crecimiento
Un segundo factor es la búsqueda de alternativas con precios de ingreso más accesibles y posibilidades de valorización. En ese segmento, Chorrillos y Santa Catalina, en La Victoria, aparecen como opciones para compradores interesados en zonas con conectividad y una oferta residencial en desarrollo.
De acuerdo con el Urbania Index, Chorrillos registra una rentabilidad de hasta 7.6% en determinados sectores, favorecida por una relación entre el precio de compra y los ingresos por alquiler.
Por su parte, datos de Urbania sitúan el precio promedio de los departamentos en Santa Catalina alrededor de los 5,800 soles por metro cuadrado, lo que representa una alternativa frente a otros distritos de Lima Moderna, como San Borja y San Isidro.
Reyes indicó que estas zonas vienen despertando el interés de compradores que buscan opciones distintas a los mercados residenciales tradicionalmente consolidados.
Alquiler temporal en el sur de Lima
Un tercer factor está relacionado con las posibilidades de combinar el uso personal de una propiedad con su alquiler temporal, especialmente en los balnearios del sur de Lima.
En distritos como San Bartolo, los departamentos pueden utilizarse durante determinadas temporadas del año y destinarse al alquiler en los periodos en que sus propietarios no los ocupan.
Según el estudio Playas y Casas de Campo 2026, de RE Propiedades, la oferta de departamentos en alquiler se concentra principalmente en balnearios como Punta Hermosa, San Bartolo y Santa María del Mar.
En ese contexto, Reyes señaló que algunos compradores evalúan las propiedades en el sur no solo como espacios de descanso durante el verano, sino también como alternativas para obtener ingresos mediante el alquiler temporal durante el año.
De esta manera, la ubicación, la accesibilidad, los precios y las posibilidades de uso se consolidan como elementos que influyen en las decisiones de compra dentro del mercado inmobiliario de Lima.