Publicado 14/09/2026 08:03

El microemprendimiento es una salida de la pobreza cuando aumenta la productividad

Andina/Cortesía

Lima 14 Sep. (ANDINA) -

El fenómeno El Niño (FEN) es uno de los principales factores que afecta el desempeño económico del Perú y de América Latina. Cada vez que se ha manifestado en nuestro país, las consecuencias han sido significativas, especialmente en lo que concierne a daños materiales que finalmente impactan en el sistema productivo nacional.

“Cuando este tipo de eventos recurrentes se presenta, pone de manifiesto una especie de estrés sobre la pobreza; es decir, hace que afloren los problemas estructurales que hay dentro de la economía y de las sociedades, sacando a la luz temas como la informalidad y la vulnerabilidad que tienen muchos hogares ante este tipo de acontecimientos”, afirmó el analista de Research y Estrategia de la Fundación BBVA Microfinanzas, Giovanni Di Plácido.

Panorama

El especialista aseveró que, si bien es cierto que, en el ámbito regional, la pobreza ha disminuido, la fragilidad se mantiene, dijo en artículo publicado en el Suplemento Económika del Diario El Peruano.

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“Así, una de cada tres personas en América Latina se encuentra en situación de vulnerabilidad; eso significa que, ante cualquier shock, esa persona puede caer nuevamente en la pobreza”, refirió.

Para el especialista, el problema central de América Latina ya no es sacar personas de la pobreza, sino conseguir que permanezcan fuera de ella.

“La región entendió como reducir la pobreza monetaria. Todavía no aprendió a producir hogares con ingresos estables, empleos productivos, patrimonio y capacidad de absorber un golpe. Mientras tanto, fabrica una clase social muy numerosa que no es pobre, pero tampoco está a salvo”, refirió Di Plácido.

En ese sentido, establece cuatro actos vinculados a este problema y cómo poder superarlo.

“El primer acto es la trampa; es decir, por qué la pobreza resiste en América Latina y cómo se rompe. El segundo acto es la pobreza del futuro, pues cinco fuerzas fabrican al pobre de 2040: la guerra, el clima, la edad, el algoritmo y los datos. El tercer acto es la salida; aquí el actor fundamental es el microemprendedor. Y finalmente el cuarto acto es el Perú y sus problemas estructurales, como la informalidad, la baja productividad la falta de seguridad social”, precisó.

FEN en el Perú

Di Plácido afirmó que, sin una adaptación acelerada, los shocks climáticos frenan la reducción de pobreza, pues dañan la infraestructura y las viviendas, reducen la productividad agrícola y pesquera, elevan los precios de los alimentos y erosionan los ingresos informales.

Por ello, sugirió una serie de iniciativas destinadas a mitigar los efectos del FEN. “Una de ellas es el aseguramiento contra el churning.  Con más vulnerables que pobres, proteger la senda importa más que acelerarla. Un seguro agrario catastrófico y transferencias contingentes  son importantes en este proceso”, refirió Di Plácido.

Asimismo, dijo, es imperioso establecer una rampa gradual y barata hacia la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (Sunat) y la protección social. “Fijar un monotributo emprendedor que compre a la vez identidad fiscal, pensión y salud sería fundamental. Recordemos que la micro y pequeña empresa (mype) formal accede a un crédito tres veces mayor”, refirió.

Del mismo modo, el especialista recomendó acelerar el proceso de conexión. “Esto significa cerrar la pobreza digital, pues el 47% de los peruanos no tiene acceso a internet. En el futuro, sin capa digital no hay mercado, banco ni Estado”, precisó Di Plácido.

Finalmente, recomendó un sistema nacional de cuidados a escala. Sostuvo que esta es la palanca de mayor retorno sobre la participación laboral femenina, considerada la reserva de crecimiento más grande del país.

“Cinco fuerzas fabrican al pobre de 2040. En el Perú son el FEN, la extorsión, la informalidad y la vejez sin pensión. No obstante, seis millones de mypes ya están en el terreno, con capital, seguro y compañía, seis de cada 10 ya cruzaron esa línea”, enfatizó.

Datos

- El microemprendimiento es un canal de salida de la pobreza cuando convierte trabajo informal de supervivencia en una trayectoria de productividad, resiliencia y activos. No es una “bala de plata”: requiere capacidades, mercados y protección social.

- La mayoría de los microempresarios pobres, si pudiera elegir, tomaría un empleo asalariado estable. Emprenden porque no hay puerta B, no por vocación. En el Perú, el 52% emprendió por necesidad.

- Según la Fundación BBVA Microfinanzas, la pobreza no se entiende como una condición estática, sino como un sistema dinámico donde el bienestar futuro de un hogar depende de probabilidades de transición influenciadas por choques económicos, salud y capital acumulado. Lo relevante no es el estado hoy sino la matriz de probabilidades de transición.

- La pobreza deja de ser un estado y se vuelve un evento recurrente. Así, en 2024 se produjeron 82 desastres en América Latina, con 12 millones de hogares afectados.

- 58%-76% es el rango de los hogares en la región que siguen siendo pobres. En la matriz de transición la probabilidad de recaer es alta.

(FIN) DOP/SDD

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