Publicado 26/03/2026 09:40

Perú.- Mipymes peruanas tienen oportunidades de innovar y crecer con programas estatales

Lima 26 Mar. (ANDINA) -

La micro, pequeña y mediana empresa (mipyme) es el tejido empresarial del Perú, la cual genera la mayor cantidad de empleo y por ello es vital fortalecerla y formalizarla.

Muchas de las grandes empresas en el país, nacieron a partir de una idea, un emprendimiento y luchando contra las adversidades económicas y regulatorias salieron adelante y se convirtieron hasta en transnacionales, como el ejemplo de Ajegroup, una multinacional de bebidas que nació en Ayacucho en 1988, y así hay muchas más en los rubros textil, comercial, entre otras.

En el Perú el número total de la micro, pequeña y mediana empresa (mipyme) alcanzó los 2.3 millones en 2024, y emplearon a 10.5 millones de trabajadores, de los cuales el 80.5% se desempeñó en condiciones de informalidad, según cifras del Ministerio de la Producción.
“En el caso del Perú tenemos que más del 99% de las empresas formales son micro, pequeñas y medianas. Entonces, estamos hablando que las mipymes son el sustento definitivamente de todo el desarrollo económico”,indicó Patricia Larios-Francia, investigadora del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP) al diario oficial El Peruano.

En el Perú la sectorización de las empresas no es por número de empleados, sino por el nivel de facturación en Unidades Impositivas Tributarias (UIT) de acuerdo a la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat),

En ese sentido, la microempresas es aquella que tiene ventas anuales hasta las 150 UIT; la pequeña empresa de 150 UIT hasta 1,700 UIT; mientras que la mediana empresa de 1,700 UIT hasta los 2,300 UIT.

Desde el Estado, señala que la intervención en las mipymes para apoyarlas en su desarrollo y crecimiento es articulada y “a pesar que hemos tenido diferentes cambios de gobierno, las estrategias han continuado”, es decir hay una institucionalización de la política a favor de las mipymes.

Refirió que desde el Ministerio de la Producción (Produce), se desarrollan diferentes programas y tienen una plataforma que hace acompañamiento desde la formación de la empresa hacia todo lo que es el sistema productivo y la digitalización.

También, indicó que a las mipymes se les está brindando el enfoque de la parte de sostenibilidad, la parte comercial, sin embargo, las mipymes no se acercan en mayor medida a solicitar la ayuda de estos programas.
“Hay mucha deserción por parte de los microempresarios. La cantidad de quienes inician con respecto a la cantidad que terminan todo este proceso de capacitación es mínimo”,indicó.
“Este es un problema que tenemos en el Perú, en otros países, al contrario, las mipymes están haciendo cola, esperando por acceder a esos programas que inclusive tienen un costo y en el caso de nuestro país no tiene ningún costo”,afirmó.

Refirió que una de las razones por las cuales las mipymes peruanas no se acercan a los programas de capacitación o los inician pero no los terminan es el temor a ser visibles

“Lamentablemente hay ese temor que no solamente es de la mipyme informal, sino también de la formal, porque estos programas son exclusivamente para la mipyme formal”, detalló.

Por otra parte, Larios-Francia, señala que las mipymes que se acercan a los programas de apoyo del Estado, también les permite accede a diferentes fondos concursables para que puedan incrementar su capacidad productiva con innovación.
“Actualmente hay diferentes concursos de ProInnóvate o de Prociencia donde están incorporando dentro del eje de investigación a la mipyme formal porque tiene que ser la beneficiaria”,indicó.

La investigadora de la Universidad del Pacífico, señaló que falta decisión en las mipymes para acercarse a estos programas y obtener los beneficios económicos que posibilita el Estado.

Incluso, refirió que la Ley 30309 “Ley que Promueve la Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación Tecnológica” otorga beneficios tributarios.

Así, esta ley permite deducir hasta 240% para los contribuyentes que efectúen gastos en proyectos de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación tecnológica, vinculados o no al giro de negocio de la empresa, que cumplan con los requisitos establecidos en la presente norma.

Señaló que esta ley terminaba en el 2025 pero se ha logrado una ampliación hasta diciembre del 2028, sin embargo pocas son las mipymes que se interesan por este beneficio.

“De las 480 empresas que se han presentado, menos de 60 eran mipymes las cuales tienen mayor devolución”, subrayó Larios-Francia.

Las mipymes parafraseando la célebre frase de naturalista Antonio Raymondi, son “un mendigo sentado en un banco de oro” de oportunidades de programas para avanzar. “Así es, totalmente, los instrumentos existen. Pero el microempresario no los está tomando”, enfatizó la investigadora.

Refirió que el menor interés de acercarse es cultural, porque el microempresario está acostumbrado a trabajar solo y no compartir la información de su actividad.

“El tema es cultural definitivamente, porque el microempresario está acostumbrado a trabajar solo”, dijo.

Comentó que han hecho diversas investigaciones para ver cuáles eran las barreras de la microempresa para innovar, y una de ellas es el temor a que le copien sus productos o procesos, porque para innovar con la academia y los programas del Estado, tiene que trabajar con diferentes actores como proveedores, grandes empresas, entre otras instituciones.

Por esta razón, señaló que los esfuerzos por impulsar la asociatividad entre la micro y pequeña empresa no han tenido mejores resultados “porque no se juntan”, y para innovar hay que ser parte de un ecosistema y el pequeño empresario “no se siente parte de un ecosistema”.

Por su parte, el Ministerio de la Producción a través del Programa Nacional de Desarrollo Tecnológico e Innovación (ProInnóvate), busca impactar anualmente en 30,000 empresas, en mejoras tecnológicas y productivas, refirió recientemente su titular, César Quispe.

Sin embargo, Patricia Larios-Francia, señaló que las nuevas generaciones de microempresarios, los hijos de los fundadores, ellos tienen más disposición a trabajar con la academia y los programas del Estados para impulsar la innovación.

“Ya se están acercando a diferentes programas, Porque están viendo que hay diferentes tipos de beneficios, no solamente para la capacitación, sino beneficios de fondos para a partir de una idea, hacer una certificación, un prototipo. Hay fondos de ProInnóvate y Prociencia que están dirigidos a las mipymes de las regiones.  Actualmente en el caso de Concityec el foco no está en Lima, está en las regiones”, indicó.

Refirió que el Perú cuenta con fondos de ayuda internacional para la innovación en las mipymes porque se sigue aprovechando los beneficios de ser todavía “un país en desarrollo” y se reciben fondos del Banco Mundial.

Explicó que las ventajas que otorga el Perú no se consiguen en otros países, como en Colombia, donde los cursos, programas tienen un costo mientras en el Perú incluso se les devuelve dinero en beneficios tributarios por innovar.

También señaló que desde el Instituto Nacional de la Calidad (Inacal), donde ella preside el Comité Técnico de Normalización de Gestión integral de la Mipyme, se han desarrollado normas técnicas y guías para su desarrollo y ahora están haciendo una guía para la mipyme referida a la economía circular.

Señaló que aplicar la economía circular es importante para que las mipymes puedan acceder a mercados más sofisticados que piden bajo impacto ambiental y la trazabilidad de su producción.

La Secretaría General de la Comunidad Andina y LAC4 convocan a las pymes para fortalecer sus capacidades en ciberseguridad y mejorar su resiliencia digital ante las amenazas en la región. Podrán postular hasta el 10 de abril a través del portal de LAC4, para una capacitación presencial en Lima del 11 al 13 de mayo de 2026.

En el Perú, más de 3,500 proyectos de innovación son liderados por mujeres emprendedoras, acompañadas del Programa ProInnóvate, con mayor concentración en Lima (1,862 proyectos), seguida por el sur (784), norte (449), centro (254) y oriente (187), según información del Ministerio de la Producción.

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