Lima 27 Jul. (ANDINA) -
Aunque las empresas buscan equipos más diversos, competitivos y con mayor experiencia, los profesionales senior todavía enfrentan una paradoja en el mercado laboral: son reconocidos por el valor de su conocimiento y trayectoria, pero siguen encontrando barreras asociadas a la edad que pueden limitar su desarrollo, crecimiento y acceso a nuevas oportunidades profesionales.
Según el estudio "Pulso Economía Plateada" de Rankmi, 7 de cada 10 trabajadores en Perú consideran que la experiencia senior sigue siendo un factor clave para las empresas. Esto pone en evidencia que cuidar la trayectoria profesional mediante la actualización constante y el aprendizaje continuo es tan importante como cuidar la salud física y emocional.
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El estudio también revela que el principal aporte atribuido a los profesionales senior es su experiencia para resolver problemas complejos y tomar decisiones, seguida por su capacidad para compartir conocimientos y acompañar el desarrollo de otros colaboradores. Estos resultados reflejan que el aprendizaje intergeneracional se ha convertido en un activo cada vez más relevante para fortalecer la competitividad de las organizaciones.
Pese a este reconocimiento, persisten desafíos para construir entornos laborales más inclusivos. Uno de cada tres trabajadores en Perú señala que la discriminación por edad sigue siendo uno de los principales obstáculos para continuar desarrollándose profesionalmente, lo que evidencia que aún existen prejuicios que limitan el aprovechamiento del talento senior.
"El autocuidado también implica invertir en el desarrollo profesional. Mantenerse actualizado, adquirir nuevas habilidades y promover espacios donde la experiencia sea valorada permite que las personas prolonguen su empleabilidad y que las organizaciones aprovechen mejor el conocimiento de sus equipos", señaló Maria Jesús Lamarca, CMO & Corporate Affairs de Rankmi.
El reto para las empresas ya no es solo atraer talento, sino también crear entornos donde todas las generaciones puedan aportar valor. Fomentar el aprendizaje continuo, eliminar los sesgos por edad y promover una cultura de colaboración permitirá transformar la experiencia en una ventaja competitiva para afrontar los desafíos del futuro del trabajo.
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