Lima 12 Mar. (ANDINA) -
En un escenario global volátil el Perú aún tiene indicadores que permiten tener relativa confianza ante impactos globales que afectan los mercados financieros internacionales, por ejemplo el riesgo país sigue como uno de los más bajos en la región.
El 28 de febrero de este año se inició el conflicto bélico en el Medio Oriente tras una ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, motivando que el precio del petróleo y el dólar se incrementen, lo que despertó temores inflacionarios a nivel mundial.
Unos pocos días después el 3 de marzo el Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que monitoreaban de cerca la situación en el Medio Oriente y observaron perturbaciones en el comercio y la actividad económica, así como aumentos repentinos en los precios de la energía y volatilidad en los mercados financieros.
“Es prematuro evaluar el impacto económico en la región y la economía mundial. Dicho impacto dependerá de la magnitud y la duración del conflicto”,precisó el FMI, e indicó que en abril ofrecerán “una evaluación exhaustiva” en la publicación de su informe “Perspectivas de la Economía Mundial”.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos Donald Trump, señaló que el incremento del precio del combustible en su país “será a corto plazo y que bajará mucho y muy rápido”,en declaraciones a la cadena CNN, al indicar que tiene controlado el estrecho de Ormuz, principal paso de los buques petroleros entre el Medio Oriente y el resto del mundo.
Si bien la zona del conflicto está a más de 14,000 kilómetros de distancia de Lima, el Perú, el impacto económico a través del precio del crudo, el dólar y los metales que exportamos como el cobre, oro, plata, zinc, se han dejado sentir con subidas y retrocesos en cotizaciones de los commodities.
La cotización del dólar en el mercado paralelo pasó de venderse desde los 3.35 soles antes del conflicto a escalar por encima de los 3.49 soles el viernes último.
Un reciente informe de Moody’s Investors Service, señala que una interrupción prolongada del estrecho de Ormuz mantendría altas las tarifas de los petroleros y beneficiaría a los operadores, ante la paralización del tráfico marítimo a través de ese importante paso marítimo, por el cual se transporta anualmente “alrededor del 20% del suministro global de petróleo” y se incrementaron las tarifas promedio al contado de los buques superpetroleros desde los 200,000 dólares por día hasta por encima de los 350,000 dólares diarios.
“El escenario base de Moody’s es que el conflicto será relativamente breve —probablemente cuestión de semanas— y que la navegación a través del estrecho de Ormuz se reanudará a gran escala.En este escenario, los inventarios de los principales importadores de petróleo y productos derivados mitigarán un breve período de suministro bajo o nulo. Eso probablemente implicaría que las tarifas de los petroleros regresaran a niveles más normales con relativa rapidez”, precisó en su informe.
Asimismo, Moody’s espera “que todas las partes involucradas en el conflicto prioricen una rápida desescalada debido a la importancia central del golfo Pérsico para la economía mundial y a la limitada viabilidad de exportar petróleo por rutas no marítimas”.
Desde los casi 68 dólares que cotizaba el barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI) antes del inicio del conflicto, su precio escaló por encima de los 90 dólares el viernes 06 de marzo.
¿Cómo nos encontramos en el Perú para enfrentar este shock externo producto del conflicto en el Medio Oriente? Al respecto, el gerente de Estudios Económicos en la Asociación Automotriz del Perú (AAP),
Alberto Morisaki destaca que nuestro país tiene “Fortalezas macroeconómicas relevantes, elevadas reservas internacionales, estabilidad monetaria, disciplina fiscal, deuda baja, un Banco Central de Reserva independiente y técnico, así como un sistema financiero sólido”, entre las más importantes.
Las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Perú se han incrementado de 90,214 millones de dólares al cierre del 2025 a 99,400 millones de dólares al 4 de marzo de este año.Asimismo, el riesgo país del Perú se ubicó en 138 puntos básicos, muy inferior a los 305 puntos básicos del promedio Latinoamericano, también al 4 de marzo último.
Asimismo, Morisaki recomienda una serie de medidas para proteger la economía del país ante este shock y otros en el futuro que puedan presentarse. “Fortalecer nuestras instituciones, promover la inversión privada, brindar predictibilidad al inversionista, buscar mayores acuerdos comerciales con países del mundo diversificando mercados, impulsar la masificación del gas natural, fomentar nuevas tecnologías, reducir la incertidumbre política, mejorar la gestión del aparato estatal, y cerrar brecha de infraestructura, entre otros”, detalla.
Como todo en la vida hay un lado negativo y otro positivo, por ello ¿Cómo este nuevo escenario internacional podría favorecernos y qué acciones deberíamos adoptar? En ese sentido, Morisaki enfatiza que se debe impulsar “la exploración y explotación de recursos en general, gas natural por ejemplo”, a fin de depender menos de fuentes externas.
También señala que se debe brindar asistencia técnica y financiera a los emprendedores de diversos sectores económicos como agroexportación, piscicultura, madera, etc.”es lo que el mundo necesita y nuestros país es rico es diversos recursos”.
Finalmente, señala que se deben “trabajar medidas de apunten a aumentar la competitividad del país, como la gestión del tráfico y transporte público eficiente”.
Al cierre de febrero, las expectativas de inflación a 12 meses en nuestro país, que sondea el Banco Central de Reserva del Perú en su Encuesta de Expectativas Macroeconómicas se ubicaba en 2.14%, dentro del rango meta.
De otro lado, el profesor y experto en finanzas de Pacífico Business School, Jorge Carrillo Acosta, recomienda a los ciudadanos de pie una serie de medidas para enfrentar este nuevo escenario económico
“Hay que tener en cuenta que en esta época va a haber un ligero incremento de los precios de bienes y servicios por el tema del conflicto bélico del Medio Oriente sumado a otros temas más internos. Entonces, hay que racionalizar un poquito el gasto, considerando que los precios de los bienes y servicios se van a incrementar en un grado pequeño”, indica.
En cuanto al dólar, Carrillo Acosta, señala que “viene subiendo y ahí lo ideal es de alguna manera si se tiene la oportunidad de cambiar las obligaciones de dólares a soles para no depender del tipo de cambio que puede subir o puede bajar, hay que intentar hacerlo. Por ejemplo, las deudas con bancos, los alquileres y algunos otros servicios que a veces toman dólares”.
Respecto al tema de las inversiones, recomendó tener mucho cuidado.“Lo ideal es no tomar decisiones apresuradas en situaciones de incertidumbre. Lo importante sería invertir en instrumentos de menor riesgo, de pronto orientarse un poquito a activos en renta fija, más que a la renta variable por un tema de la coyuntura. Las bolsas han caído en los últimos en los últimos días, producto de todo este escenario”,explica.
“Entonces, habría que ser un poquito más conservador de pronto, por lo menos hasta que el panorama se aclare. Porque el tema del conflicto bélico en el Medio Oriente sumado a las elecciones internas generan un escenario para la volatilidad”, puntualiza.
•El Perú consume unos 120,000 barriles diarios de diésel y produce menos de 60,000 según refirió el Minem.•Del 25 de febrero al 4 de marzo de este año, el riesgo país medido por el spread EMBIG Perú y el spread EMBIG Latinoamérica, se incrementaron 3 y 4 puntos básicos respectivamente, por las mayores tensiones geopolíticas.•El rendimiento de los bonos soberanos peruanos a 10 años subió 16 puntos básicos entre el 25 de febrero y el 4 de marzo y se mantiene como uno de los más bajos de la región.