Andina/El Presidente Del Consejo Directivo Del
Lima 25 Sep. (ANDINA) -
Las empresas prestadoras de servicios de agua potable y saneamiento deben acceder a información climática oportuna para implementar medidas de prevención ante situaciones naturales que pongan en riesgo estos servicios esenciales a la población.
Así lo plantearon durante el
XXXV Foro del Futuro “Continuidad de los servicios de saneamiento ante eventos climáticos extremos: una agenda al 2050”, organizado por el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan) y el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS).
El objetivo fue identificar decisiones de corto, mediano y largo plazo frente a estos desafíos, a fin de garantizar que los servicios de agua potable y saneamiento continúen funcionando ante lluvias intensas, inundaciones, sequías y otros eventos climáticos extremos requiere tomar medidas antes de que ocurran las emergencias.
Durante la inauguración, el presidente del Consejo Directivo del Ceplan, Saúl Barrera Ayala, señaló que anticiparse a los eventos climáticos extremos implica tomar decisiones desde ahora sobre infraestructura, continuidad operativa, información climática, financiamiento preventivo y coordinación institucional.
Por su parte, Francisco Carbajal, representante del OTASS, destacó que las empresas prestadoras tienen distintas realidades y requieren acciones de fortalecimiento diferenciadas para mejorar su preparación frente a eventos como el fenómeno El Niño.
La investigadora científica principal del Instituto Geofísico del Perú, Yamina Silva, explicó que este fenómeno puede generar lluvias intensas y condiciones secas en distintas zonas del país.
Asimismo, resaltó los avances tecnológicos para su monitoreo y generación de alertas, pero enfatizó que reducir los daños requiere fortalecer la prevención y disminuir las vulnerabilidades.
Durante las rondas de diálogo,
los participantes identificaron como principales brechas la falta de articulación de la información climática y su limitada conexión con la toma de decisiones, así como la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales y la integración del conocimiento científico en la gestión.
Anabel Castro, especialista del Senamhi, resaltó la importancia de que esta información llegue oportunamente a las empresas prestadoras y pueda convertirse en una herramienta para la prevención.
En ese sentido, se planteó fortalecer la articulación entre las entidades públicas, la academia y las empresas prestadoras, mejorar los sistemas de información, impulsar acciones preventivas y avanzar hacia una gestión más integrada de los servicios de saneamiento.
El desafío hacia el 2050 será reducir las vulnerabilidades antes de que ocurran los eventos extremos y fortalecer las capacidades necesarias para mantener estos servicios esenciales para la población.
Para ello, se requiere una mayor coordinación entre el Estado, las empresas prestadoras, los organismos reguladores, la academia y los gobiernos subnacionales.