Lima 17 Jul. (ANDINA) -
Las redes sociales se han convertido en una alternativa práctica para obtener ingresos adicionales mediante la venta de artículos de segunda mano. Si tienes en casa celulares, laptops, ropa, muebles, bicicletas u otros objetos que ya no utilizas, una buena estrategia de publicación, un precio adecuado y medidas de seguridad pueden ayudarte a concretar una venta de manera rápida y confiable.
Con motivo de las vacaciones de medio año, muchas personas aprovechan para ordenar sus hogares y deshacerse de objetos que ya no utilizan. Alexis López, jefe académico de Negocios e Innovación de Toulouse Lautrec, comparte seis recomendaciones para vender con éxito artículos usados a través de plataformas digitales.
Elige bien qué vas a vender
Antes de publicar un producto, verifica que se encuentre en buen estado, funcione correctamente y tenga demanda en el mercado. Entre los artículos con mayor salida destacan celulares, ropa, muebles, pequeños electrodomésticos, bicicletas, videojuegos y productos para bebés.
Esta modalidad cobra cada vez mayor importancia debido a que el entorno digital facilita el contacto entre compradores y vendedores. En el Perú existen 27.3 millones de usuarios de internet y 24.5 millones de usuarios activos en redes sociales, según DataReportal 2025.
Fija un precio competitivo
Una referencia útil es ofrecer el producto entre el 50% y el 80% de su precio original cuando se encuentra en perfecto estado, dependiendo de la demanda y la categoría del artículo.
Si el objetivo es vender rápidamente, un precio atractivo acompañado de información clara suele ser más efectivo que mantener un costo elevado durante varias semanas. Además, el creciente interés por los productos de segunda mano responde a la búsqueda de alternativas para ahorrar y consumir de manera más sostenible.
Cuida la publicación
La presentación del producto puede marcar la diferencia. El especialista recomienda utilizar fotografías propias y de buena calidad, ya que generan mayor confianza que las imágenes promocionales descargadas de internet o creadas con inteligencia artificial.
La descripción debe responder las principales dudas del comprador e incluir información como la marca, dimensiones, tiempo de uso, estado de conservación, motivo de la venta, precio, ubicación y modalidad de entrega. Cuanto más completa sea la información, menor será la incertidumbre del potencial comprador.
Asimismo, cerca del 90% de los usuarios de internet en el Perú utiliza redes sociales, lo que las convierte en uno de los principales espacios para descubrir productos de interés.
Escoge la plataforma adecuada
Facebook Marketplace continúa siendo una de las opciones más utilizadas por su amplio alcance y la facilidad para contactar compradores cercanos.
También pueden utilizarse grupos especializados de Facebook, Instagram para productos con mayor atractivo visual y aplicaciones dedicadas a la compra y venta de artículos usados.
Prioriza la seguridad
Antes de entregar el producto, verifica que el dinero haya ingresado efectivamente a tu cuenta. Evita compartir claves bancarias o códigos de verificación y desconfía de quienes intentan acelerar la operación de manera inusual.
Las entregas deben realizarse en lugares públicos, iluminados y concurridos, preferentemente durante el día. Si el artículo tiene un alto valor, acudir acompañado brinda una mayor seguridad. Asimismo, es recomendable conservar las conversaciones y los comprobantes de pago ante cualquier eventual reclamo.
Convierte una venta ocasional en un ingreso adicional
Si la experiencia resulta positiva, la venta de artículos usados puede convertirse en una fuente complementaria de ingresos.
Para ello, se recomienda desarrollar habilidades de negociación, atención al cliente, fotografía de productos, marketing digital, fijación de precios y gestión de redes sociales. Asimismo, construir una buena reputación resulta fundamental, ya que las recomendaciones y valoraciones positivas generan mayor confianza entre los futuros compradores.
Finalmente, comercializar productos de segunda mano también contribuye a la economía circular, al extender la vida útil de los bienes y reducir el desperdicio.