Lima 6 Ago. (ANDINA) -
Quilla Resources proyecta iniciar hacia finales del 2029 la expansión de la mina Chapi, en Arequipa, como parte de una estrategia que contempla incrementar la producción de cátodos de cobre, ampliar la base de recursos minerales y consolidar una operación de largo plazo, informó el CEO y presidente de la compañía, Víctor Gobitz.
Durante una entrevista con el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), el ejecutivo señaló que, desde el reinicio de operaciones de Chapi en febrero de este año, la producción de cátodos de cobre ha mostrado un crecimiento sostenido, al pasar de 62 toneladas en ese mes a unas 400 toneladas mensuales en la actualidad.
Indicó que la empresa espera superar las 500 toneladas mensuales en agosto y alcanzar antes de finalizar el año la capacidad nominal de la operación, equivalente a aproximadamente 900 toneladas mensuales de cátodos de cobre con una pureza de 99.999%, que son exportados a Corea del Sur a través del puerto de Matarani.
En paralelo, Quilla Resources ejecuta una campaña de perforación superior a los 30,000 metros lineales para ampliar los recursos del yacimiento y extender su vida útil. Los trabajos se concentran en los horizontes superiores de cobre lixiviable, ubicados en la zona supérgena del depósito.
Gobitz explicó que los resultados de esta campaña permitirán optimizar el diseño de la futura expansión y fortalecer la base de recursos minerales del proyecto. Añadió que la empresa busca desarrollar una operación con un horizonte superior a los diez años como productora de cátodos de cobre.
Como parte de su plan de crecimiento, la compañía prevé presentar durante el 2027 la modificación de su instrumento de gestión ambiental para ejecutar una expansión brownfield sobre la actual unidad minera. El proyecto contempla elevar la capacidad de producción hasta 30,000 toneladas anuales de cátodos de cobre.
De acuerdo con el cronograma de la empresa, la aprobación ambiental se obtendría durante el 2028, las autorizaciones de construcción se gestionarían en el 2029 y el inicio de las obras podría concretarse hacia finales de ese año.
Según Gobitz, la expansión aprovechará la infraestructura existente de la operación, lo que contribuiría a reducir impactos ambientales adicionales y facilitar el proceso de evaluación regulatoria. Agregó que el principal reto será desarrollar una ingeniería robusta que permita ejecutar el proyecto cumpliendo los estándares ambientales y los plazos previstos.
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