Lima 27 Ene. (ANDINA) -
La Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) reiteró hoy que la tramitología es uno de los principales retos que tiene el sector minero para el desarrollo de los proyectos.
“La tramitología o sobreregulación es hoy, si no el principal riesgo, uno de los principales cuando los inversionistas encaran la posibilidad de poder financiar cualquier proyecto minero”, dijo el vicepresidente de la SNMPE, Gonzalo Quijandría, durante el webinar “El desafío de simplificar para crecer: análisis del caso chileno”.
“Esto tuvo un punto de inflexión más alto a partir del 2011, al inicio del Gobierno de Ollanta Humala, pero ya en los años anteriores comenzaron a aparecer las oficinas de tramitología dentro de las compañías mineras y creo que hoy no existe una sola empresa que no tenga su área de permisos, la cual es un área técnica donde se han puesto bastantes recursos, pero que antes no existía básicamente”, agregó.
Gonzalo Quijandría señaló que la tramitología es un fenómeno mundial y que es una de las causas por la cual los proyectos mineros demoran 28 años desde la etapa de exploración hasta la puesta en marcha.
“Ese es el promedio mundial, es decir, este fenómeno existe en todo el mundo, pero en Perú y Chile el caso es más concreto aún. Por supuesto, ahora hay que buscar yacimientos más profundos y hay retos técnicos mayores, pero esa no es la principal razón”, explicó.
“Ciertamente hay una serie de trámites que se pueden y se han podido identificar que no tienen ningún sentido. Dar eficiencia a los trámites para sacar adelante un proyecto no debilita la regulación ambiental o social, sino, por el contrario, la fortalece y con ese convencimiento podríamos avanzar en mejorar la capacidad técnica en el Estado, revisar los procesos y aplicar tecnología para trámites”, añadió.
Por su parte, la directora ejecutiva de la SNMPE, Angela Grossheim, indicó que el entorno mundial está cambiando y se busca acceder a recursos minerales, considerando la transición energética y la transformación digital que se vive a nivel global.
“Perú y Chile son conocidos por ser países mineros con un gran potencial geológico, pero también comparten un desafío común y es cómo gestionar los procedimientos para poner en valor ese potencial, para lo cual tienen que ser muy competitivos”, manifestó.
A su turno, la socia de la consultora EY, Carla Puente, consideró que los riesgos regulatorios son esenciales e inherentes a la industria extractiva, especialmente la minera.
“Esto no es ajeno a todo el sector a nivel mundial. Tomando en cuenta que el riesgo regulatorio ha pasado de ser algo que se veía como externo a ser una oportunidad de mejora en la interna de las propias compañías”, aseveró.
“Debemos tener una gestión proactiva regulatoria para anticiparnos a los riesgos y afrontarlos de la manera más eficiente. Por eso la regulación tiene que estar pensada no solamente en el cumplimiento de los estándares, sino también en generar la menor afectación posible a los proyectos mineros existentes y que están en camino”, agregó.
Asimismo, el socio del Estudio de Abogados Carey, Manuel Barros, señaló que en Chile la situación de los permisos se encuentra en la actualidad como uno de los principales temas del debate público.
“Hemos visto en Chile que ha habido una desaceleración económica relevante que tiene distintas causas y una de las cuales, quizás una de las principales, se refiere a la dificultad en el desarrollo de proyectos”, explicó.
“Las grandes inversiones mineras o de infraestructura están en muchos casos en capitales extranjeros, los cuales, naturalmente, requieren de certezas jurídicas para convencerse de venir al país y no irse a otro”, añadió.
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