Andina/Jhonel Rodríguez Robles
Lima 8 Jun. (ANDINA) -
El planeta atraviesa por situaciones que afectan su desempeño económico. El conflicto en el Medio Oriente, que afectó el precio internacional del petróleo, así como las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, obligaron a los analistas y agentes económicos globales a reajustar sus proyecciones de crecimiento para la economía mundial.
No obstante, si bien esta incertidumbre podría afectar a las economías internacionales, elPerúse encuentra preparado para afrontar coyunturas adversas, inclusive en situaciones extremas.
“Lo que ocurre con la economía general, con las empresas, determina la vulnerabilidad del sistema financiero. En el ámbito internacional, lo primero que se observa es que las tensiones geopolíticas generadas por el conflicto en el Medio Oriente están durando más tiempo del que se esperaba, por lo menos a principio de año”, explicó el gerente de Estudios Económicos de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), Manuel Luy.
SBS: mejor situación financiera de los hogares impulsa el crédito y reduce endeudamiento
No obstante, para el funcionario, lo relevante para la nación es lo que sucede con China y Estados Unidos, los principales socios comerciales del país, señala artículo publicado en el Suplemento Económika del Diario El Peruano.
“Para este periodo, la economía estadounidense crecerá alrededor de 2.3%, aunque al principio se esperaba un poco más. Por su parte, el gigante asiático mostrará una leve desaceleración: pasará de un incremento promedio de 5% en los últimos años a 4.4% para este 2026”, detalló Luy.
Indicadores peruanos
El gerente de Estudios Económicos de la SBS aseveró que, al cierre del primer trimestre del año, el producto bruto interno (PBI) peruano seguirá creciendo de manera importante.
“Se espera un ligero bajón en el segundo trimestre debido fundamentalmente al contexto electoral. El principal impulsor de este progreso económico es la demanda interna. El consumo y la inversión siguen fuertes”, sostuvo Luy.
Comentó que ello resulta positivo porque hace que la tendencia siga siendo ascendente para los siguientes trimestres.
“Asimismo, se observa que la inflación subió y se encuentra fuera del rango meta debido principalmente a las importaciones. Sabemos que cuando se incrementa la cotización del petróleo ocurre lo mismo con el valor de los combustibles, y esto se traslada a la mayoría de productos, a la cadena logística y al transporte”, precisó.
Sin embargo, aseguró que las cifras de mayo ya muestran un descenso de la inflación, lo que resulta favorable, especialmente en relación con los precios de los alimentos, que constituye el factor con mayor impacto en la población. “La disminución continuará a medida que el fin del conflicto del Medio Oriente se acerque”.
Variables internas
Con relación al tipo de cambio, el representante de la SBS sostuvo que la cotización del dólar se encuentra en torno a los 3.40 soles. “Registró una menor variabilidad este año debido a la incertidumbre global, y por el lado interno, se genera una mayor fluctuación en entornos electorales.
En resumen, la estructura productiva peruana está sólida y la evolución de la inversión fue positiva, por lo cual se esperaría que se capitalice en los próximos trimestres y, al término del periodo, el PBI cierre con un incremento por encima del 3%”, refirió.
Por su parte, el jefe de Investigación Económica de la SBS, Renato Ravina, afirmó que se mantiene un fuerte crecimiento del empleo formal, a tasas del 5% en términos anuales a marzo de este año.
“Esta evolución se viene observando desde 2024, y está muy por encima del promedio que se tenía antes de la pandemia”, aseguró.
Ravina aseveró que constituye un proceso desarrollado de manera acumulativa, impulsado fuertemente por el sector agrícola, la construcción, el comercio y los servicios.“Esto vino acompañado por un incremento, tanto de las remuneraciones corrientes como de las reales; estas últimas, descontando el efecto de la inflación. Ya se habían superado los niveles prepandemia; sin embargo, se registró un baja por el efecto que tuvo la mayor inflacionaria. No obstante, seguimos con una tendencia positiva para los ingresos”, subrayó.
Según Ravina, esto hace que los hogares tengan una mayor capacidad de gasto y facilidad para acceder a financiamientos, como es el caso del crédito de consumo, el cual aumentó 8% en términos anuales a marzo de este año, efecto que se observa desde junio del 2025.
“La demanda interna también muestra un comportamiento positivo, pues guarda relación con el desempeño de la macroeconomía”, refirió el funcionario.
Contexto sano
El jefe de Investigación Económica de la SBS precisó que todos estos factores positivos se vienen presentando dentro de un contexto económico sano.“Cuando evaluamos los indicadores de calidad de cartera, observamos que el ratio de cumplimiento y el índice de deterioro muestran tendencia positiva”, manifestó.
En el primer caso, se observa que la deuda que hace 12 meses se encontraba en un nivel de atraso menor a 90 días, que superaba ese umbral. Ya se alcanzaron niveles de pandemia del orden del 6.2%.
Con relación al segundo parámetro, una medición similar, pero con variables medidas a tres meses, notamos una inclinación decreciente; se trata de un indicador adelantado al ratio de incumplimiento.
“Esto implica que ya por varios meses la cartera muestra un menor riesgo crediticio, lo que refleja un comportamiento sano de las finanzas locales”, aseveró.
En el caso de los créditos hipotecarios, Ravina manifestó que también se observa un significativo crecimiento del orden del 6.8% a marzo de este año, respondiendo al dinamismo que también muestra el sector inmobiliario.
“En este contexto, las condiciones financieras de hogares y empresas muestran una evolución favorable, reflejadas en el dinamismo del crédito, la mejora de la calidad de cartera y los menores niveles de endeudamiento de los hogares”, puntualizó el funcionario.
Escenarios
En un primer escenario adverso, las pérdidas estimadas en los portafolios de instrumentos de deuda clasificados como disponibles para la venta y a valor razonable implicarían una reducción de 0.59 puntos porcentuales (pp) en el ratio de capital global del sistema financiero.
En un segundo escenario adverso, dicho impacto ascendería a 1.16 pp. Al considerar el portafolio total de inversiones, las pérdidas estimadas bajo el escenario severo representarían 10.93% del patrimonio efectivo, lo que se traduciría en una disminución de 1.90 pp en el ratio de capital.
Sin embargo, estos resultados evidencian que el sistema financiero mantiene una posición resiliente frente a escenarios de estrés de tasas de interés, aún en un entorno de elevada incertidumbre y volatilidad.
A marzo último, bajo el escenario severamente adverso, el déficit de liquidez del sistema financiero ascendería a 0.7% de sus pasivos. Sin embargo, inclusive en este escenario extremo, el sistema en su conjunto registraría brechas acumuladas positivas en los horizontes de uno y tres meses, equivalentes a 7.8% y 5.1% del total de pasivos, respectivamente.
Datos
- Los activos del sistema financiero mostraron un incremento en sus tasas de crecimiento desde octubre de 2025, en línea con la evolución del PBI, para registrar un saldo de 710,000 millones de soles a marzo de este año (+8% anual).
- El ratio de capital global del sistema financiero se situó en 16.7% a marzo último; asimismo, el sistema financiero cuenta con 40,100 millones de soles de capital excedente al mínimo regulatorio para afrontar pérdidas inesperadas y para acompañar el crecimiento económico.
- El ratio de morosidad mantiene su tendencia descendente, y se ubicó en 3.3% a marzo de este año, tasa que se encuentra por debajo de la registrada antes de la pandemia.
- El crecimiento de los créditos y los menores niveles de incumplimiento, sumados a la reducción del gasto anualizado en provisiones, explican el aumento sostenido de la rentabilidad del sistema financiero, y llegan a superar los niveles prepandemia.
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