Lima 3 Jul. (ANDINA) -
Las campañas de descuentos por Cyber Days suelen incrementar el interés de los consumidores por adquirir productos y servicios a precios promocionales. Sin embargo, la expectativa de aprovechar las ofertas también puede incentivar compras impulsivas que terminan afectando el presupuesto personal si no se planifican adecuadamente.
En ese contexto, el director de la Maestría Oficial en Marketing Digital y Analítico de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), Francisco Javier Zamora Saborit, señaló que muchas decisiones de compra responden más a factores emocionales que racionales.
"Hay un fuerte componente emocional a la hora de comprar. Muchas personas ven las compras como una forma de aliviar el estrés o premiarse, lo que puede llevar a tomar decisiones poco racionales en el calor del momento", explicó.
El especialista indicó que la necesidad repentina de adquirir un producto en oferta responde, en muchos casos, al efecto psicológico conocido como FOMO (Fear of Missing Out o miedo a perderse algo), que genera una sensación de urgencia por no dejar pasar una oportunidad y hace que las personas piensen más en lo que podrían perder que en el dinero que gastarán.
Asimismo, señaló que durante campañas como los Cyber Days también influye la presión social.
"Si todos están comprando, sentimos que también deberíamos hacerlo para no quedarnos atrás. Es una mezcla de querer pertenecer, aprovechar lo que parece una buena oportunidad y la ilusión de 'ahorrar' al gastar", sostuvo.
Ante ello, el especialista recordó que mantener un consumo responsable depende del propio consumidor, quien debe evaluar sus decisiones para evitar comprometer su presupuesto.
Cinco recomendaciones
Para reducir el riesgo de realizar compras impulsivas durante las campañas de descuentos, Francisco Javier Zamora compartió las siguientes recomendaciones:
1. Definir un presupuesto. Establezca previamente cuánto dinero puede destinar a las compras y evite sobrepasar ese monto. Utilizar efectivo o tarjetas de débito puede ayudar a controlar mejor los gastos.
2. Priorizar necesidades reales. Elabore una lista de los productos que realmente necesita o que tenía previsto adquirir y evite las compras espontáneas.
3. Aplicar la regla de las 24 horas. Si un producto llama su atención, espere un día antes de comprarlo. Ese tiempo le permitirá reflexionar y determinar si la compra responde a una necesidad o a un impulso.
4. Comparar precios. No todas las promociones representan un ahorro real. Antes de comprar, revise los precios en diferentes tiendas o plataformas para comprobar que el descuento sea auténtico.
5. Controlar las emociones. Si se siente estresado, cansado o busca una recompensa emocional, es más probable que realice compras compulsivas. En ese caso, haga una pausa y reconsidere la decisión antes de concretar la compra.
Tácticas que apelan a la urgencia
El especialista explicó que expresiones como "últimas unidades", "solo por hoy", "aprovecha" o "¡ahora!" son habituales durante las campañas promocionales porque buscan generar una sensación de urgencia y exclusividad, incentivando decisiones rápidas de compra.
Estas estrategias pueden hacer que los consumidores actúen por impulso al creer que perderán una oportunidad única, cuando en realidad no siempre existe un beneficio económico significativo.
"Como consumidores, podemos identificar estas tácticas si analizamos cómo nos hacen sentir. Si una oferta nos genera prisa o nos hace dudar de no comprar, probablemente estamos bajo su influencia", concluyó.
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