Lima 4 Feb. (ANDINA) -
El uso de pagos digitales en el Perú se ha multiplicado por siete en los últimos cinco años, de acuerdo con información del Banco Central de Reserva y este crecimiento marca un cambio relevante frente a etapas previas.
Los pagos digitales ya no se concentran en operaciones puntuales o de alto valor, sino en transacciones pequeñas, frecuentes y distribuidas a lo largo del día.
Este nuevo patrón de uso está modificando la dinámica comercial de múltiples sectores, desde retail y servicios hasta comercio ambulatorio, y abre oportunidades operativas concretas para los negocios que se adapten a este escenario.
“Hoy el crecimiento de los pagos digitales no se explica por compras grandes, sino por su uso cotidiano. El foco ya no está en el ticket promedio, sino en la frecuencia de las transacciones, y eso cambia cómo los negocios deben pensar sus puntos de cobro”,explica Ricardo Pacheco, gerente general de Tupay.
A continuación, explica qué oportunidades genera el crecimiento de los pagos digitales para los negocios:
La interoperabilidad obligatoria permite que clientes de distintas entidades financieras y billeteras puedan pagar de forma inmediata, ampliando el universo de consumidores que un negocio puede atender sin restricciones técnicas.
La masificación del código QR se ha consolidado como el principal estándar de aceptación, permitiendo a los comercios aceptar pagos digitales sin necesidad de POS u otros dispositivos costosos.
El uso de billeteras para transacciones de bajo monto (como alimentos, transporte o servicios diarios) está desplazando al efectivo y generando un alto volumen transaccional sostenido.
La posibilidad de cobrar únicamente con un teléfono móvil facilita la operación de emprendedores, comercio ambulatorio y negocios sin un punto de venta fijo.
Los pagos digitales permiten operar las 24 horas del día, eliminando la dependencia de los horarios del sistema bancario tradicional y acelerando los ciclos de cobro.
Este escenario podría profundizarse con el anuncio del Banco Central de Reserva sobre el lanzamiento de la Plataforma Nacional de Pagos, prevista para finales de 2026, que busca ampliar la cobertura hacia zonas rurales y sectores aún no bancarizados.
La multiplicación de los pagos digitales confirma que la oportunidad para los negocios ya no está solo en aceptar estos medios, sino en adaptar su operación a un entorno de alta frecuencia transaccional, donde la rapidez, la interoperabilidad y la simplicidad del cobro se vuelven factores clave de competitividad.