El presidente de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, realiza una declaración institucional, a 6 de octubre de 2026, en Waterloo (Bélgica). El TS ha acordado levantar las medidas cautelares contra el líder de Junts una vez conocida la decisión del Trib - Belga - Europa Press
No aclara cuándo volverá y reivindica la estrategia del "exilio" en Bélgica
WATERLOO (BÉLGICA), 6 (EUROPA PRESS)
El expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha celebrado el aval del Tribunal Constitucional (TC) a la Ley de Amnistía, pero ha avisado de que "hoy no se soluciona nada" del conflicto político entre Cataluña y el resto de España.
"La amnistía forma parte de fórmula para la solución del conflicto histórico que existe entre Cataluña y España, pero la amnistía no es en sí misma su solución", ha asegurado este martes en una declaración desde la 'Casa de la República' en Waterloo (Bélgica).
Ha asegurado que tanto él como los exconsellers Toni Comín y Lluís Puig no marcharon a Bélgica para defender los intereses de partidos políticos, sino para defender las instituciones y derechos del pueblo catalán: "Y volveremos de la misma manera", aunque no ha detallado cuándo volverán.
"DERROTA" A LOS PODERES DE ESPAÑA
El dirigente de Junts ha señalado que la decisión del TC "derrota la estrategia de los diversos poderes públicos españoles que han impedido y demorado" la aplicación de la amnistía, lo que ha atribuido a razones estrictamente políticas.
"Hasta aquí ha llegado la orden dada por el señor Aznar de poner palos en las ruedas. 'El que pueda hacer que haga' ya no da para más", ha subrayado Puigdemont, que ha recordado que la amnistía es una ley vigente desde hace dos años y cuatro meses.
También ha lamentado que han sido "nueve años de utilización impropia de los poderes judiciales para interferir en un conflicto que pertenece a la política y que corresponde a la política y no a los jueces resolver".
CONSECUENCIAS PERSONALES Y FAMILIARES
"Pese a que lo de hoy es una clara derrota de los poderes públicos españoles que nos han intentado llevar ante un tribunal, incluido el aún primer ministro Pedro Sánchez, que se comprometió públicamente, 9 años de represión han tenido consecuencias en todos los planos", ha reconocido el expresidente catalán.
Puigdemont ha concretado que estas consecuencias han sido personales y familiares, pero también sociales y políticas: "Nos han perjudicado nuestros proyectos políticos que hemos tenido que defender ante los ciudadanos, a menudo con las manos atadas en la espalda".
Ha recordado que Comín no pudo ocupar su escaño en el Parlamento Europeo y que él y Puig no han podido hacer lo propio en el Parlament catalán, y también ha criticado la "clara desigualdad de condiciones, en condiciones de grave anormalidad" en campañas electorales.
NIEGA QUE SE VIVA EN "NORMALIDAD"
Puigdemont considera que esto ha tenido consecuencias en los resultados electorales, y ha añadido: "Negar esta evidencia y pretender que vivimos en normalidad, en reencuentro y concordia, es mentir", en referencia a lo que defendió en campaña el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y los socialistas.
El líder de Junts ha sostenido que quien niega la anormal situación lo que hace "es insultar al sufrimiento de tantas personas que, de cerca o de lejos, sufren las consecuencias de la represión en sus vidas".
LOS PRINCIPIOS DEL "EXILIO"
Ha detallado que durante estos 9 años ha mantenido una posición basada en principios como "la defensa de las instituciones y la legitimidad de sus decisiones en contra de todo intento de someterlas al capricho represor español".
También ha asegurado que han defendido sus derechos fundamentales para "conseguir un marco jurídico que los blinde mejor de lo que no estaban blindados en el año 2017".
REGRESO CON "SENTIDO POLÍTICO"
Otro de los principios que asegura haber defendido es "el carácter irrenunciable del derecho a la autodeterminación y a las acciones unilaterales de carácter democrático y pacífico que hagan falta cuando se hayan agotado todas las vías e intentos de solución negociada".
Ha insistido en el sentido político de estos años en el extranjero y el rechazo "a todo itinerario personal para resolver la situación particular de cada uno", tras lo que ha añadido que decidieron irse para hacer política y no han parado hasta asegurar que su vuelta tenga también un sentido político.