KHASAB, May 29, 2026 -- This photo taken with a mobile phone shows merchant vessels stranded in the waters of the Strait of Hormuz, near Khasab, a small town in northern Oman, May 29, 2026. - Europa Press/Contacto/Wen Xinnian
MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
La industria marítima mira con preocupación hacia el estrecho de Ormuz desde que el pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaron su operación militar sobre Irán y Teherán respondió bloqueando casi por completo la navegación, a lo que se sumó un segundo bloqueo naval por parte de Washington. Desde entonces, solo han atravesado esta vía marítima algunos barcos con cuentagotas y las navieras no tienen por el momento muchas esperanzas de que la situación cambie.
Para que esto pueda ocurrir, Estados Unidos e Irán deberían alcanzar algún tipo de acuerdo que por el momento se resiste y debería haber un alto el fuego real, algo que no ha ocurrido con el acordado el pasado 7 de abril, tras el que se han seguido registrando algunos incidentes y ambas partes han cruzado ataques, como los registrados esta misma semana.
Así lo entienden los responsables de algunas de las principales asociaciones de navieras y armadores que se han dado cita esta semana en Madrid para hablar de la seguridad marítima en la zona que abarca desde la costa de Somalia pasando por el mar Rojo y todo el golfo Pérsico hasta el ahora archiconocido estrecho de Ormuz junto con las misiones navales desplegadas en esta parte del mundo con los responsable de la misiones de la UE 'Atalanta' y 'Aspides' así como con las Fuerzas Marítimas Combinadas (CMF) que integran 47 países.
La situación actual en Ormuz "es tan peligrosa que solo unos pocos armadores han sido capaces de asumir el riesgo", reconoce en un encuentro con la prensa Jakob Larsen, jefe de seguridad de BIMCO, la mayor asociación de armadores del mundo, incidiendo en que "todo lo que ocurre allí es muy impredecible".
"Recibimos tantos mensajes encontrados que es difícil usarlos para planificar", agrega. En su opinión, lo que la mayoría de las navieras están haciendo es mirar a largo plazo ya que no ven que la cuestión, habida cuenta de las reclamaciones de ambas partes, se vayan a resolver de forma rápida y completa. "Llevará un tiempo aún antes de que haya algún tipo de movimiento", vaticina.
CONFÍAN EN LA COALICIÓN DE FRANCIA Y REINO UNIDO
"Necesitamos un acuerdo adecuado y un cese adecuado de la violencia", apunta por su parte Phillip Belcher, director de Marina de INTERTANKO, una asociación de propietarios de buques cisterna. Una vez esto ocurra, esperan que se materialice la coalición de voluntarios que están promoviendo Francia y Reino Unido para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
Ambos países, recuerda Belcher, ya tienen desplegados barcos en la zona, a los que esperan que se unan otros países. Esto "garantizaría la libertad de navegación de nuevo una vez que se reabra el estrecho de Ormuz, una vez que haya un verdadero alto el fuego y que la violencia entre Estados Unidos e Irán cese".
El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, están coordinando junto con otra veintena de países la creación de una "misión militar defensiva multinacional" que permita garantizar la navegación en el estrecho una vez cesen las hostilidades.
RECHAZO A CUALQUIER PEAJE
Por otra parte, desde la industria rechazan de plano la posibilidad de tener que pagar algún tipo de peaje a Irán por atravesar el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo del mundo y un tercio de los fertilizantes, como ha venido planteando Teherán.
"Algunos barcos que han pagado ese peaje han sido atacados y han sido apresados por los iraníes", denuncia Belcher, que esgrime que aunque las autoridades en Teherán den su visto bueno siembre puede haber un comandante local de la Guardia Revolucionaria que "no haya recibido el mensaje" y que tenga un lanzacohetes RPG. "No es una ruta segura", insiste.
Por su parte, el director del departamento de Marina de la Cámara Naviera Internacional (ICS, por sus siglas en inglés), John Stawpert, incide en que "no hay ningún mecanismo para establecer peajes de ningún tipo en un estrecho internacional" como Ormuz. "Sería una afrenta a la libertad de navegación", recalca.
Asimismo, llama la atención sobre el hecho de que "si se paga el peaje, en muchas jurisdicciones se podría considerar que se está ayudando y se es cómplice de una organización terrorista". "Se estarían violando las sanciones" que pesan contra Irán, previene Stawpert. Además, de que con ello el seguro que contratan todos los buques para navegar "sería nulo".
En todo caso, mientras el alto el fuego llega y se vuelve a la libertad de navegación previa, las navieras están ya pagando un peaje. En primer lugar, más de un millar de embarcaciones y unos 20.000 marineros, según las estimaciones de la Organización Marítima Internacional (OMI), han quedado varados desde hace más de tres meses en el golfo Pérsico por el cierre del estrecho de Ormuz.
Su situación es desesperada, tal y como recuerda Belcher. "Son marineros inocentes" que han visto cómo se sucedían los ataques e incluso cómo "algunos barcos saltaban por los aires". "Todo ello ha tenido un efecto real no solo en su salud mental sino también física" ya que algunos han resultado heridos, resalta.