Archivo - Mujer andando por la calle mientras habla por el móvil. - FREEMIXER/ISTOCK - Archivo
MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
La directora médica de Sanitas Mayores, la doctora Miriam Piqueras, ha indicado que la buena alimentación en personas mayores "trata de conservar algo mucho más importante" que un buen peso, "como la fuerza necesaria para levantarse de la cama con seguridad, salir a la calle, subir unos escalones o seguir haciendo su vida con autonomía".
"Cuando la dieta se empobrece, ese deterioro pasa factura en la capacidad funcional y en la recuperación ante cualquier problema de salud", ha indicado, ya que la pérdida de masa muscular asociada al envejecimiento no depende exclusivamente de la edad o de la falta de ejercicio. De hecho, la alimentación también influye de forma directa y, en muchos casos, el problema está en pequeños errores repetidos a diario que terminan reduciendo la calidad de la dieta.
En este sentido, desde la compañía asegurado Sanitas han destacado, por ejemplo, cenar ligero de forma recurrente, ya que puede pasar desapercibido durante meses, pero suele acabar afectando tanto a la fuerza como a la energía, así como a las funciones cognitivas, especialmente en la población mayor.
"A veces contribuyen la falta de apetito o la saciedad precoz, además de ciertas dificultades para masticar", ha continuado Piqueras, quien ha añadido que, "en otras ocasiones, lo que pesa es la rutina, es decir, se cocina menos y se repiten siempre los mismos platos, o se sustituyen comidas completas por opciones rápidas que resuelven el momento, pero no cubren bien las necesidades nutritivas".
RECOMENDACIONES
Ante todo ello, se recomienda incluir proteína desde el desayuno para nutrir el músculo desde primera hora; priorizar alimentos frescos frente a opciones ultra procesadas, ya que estas últimos aportan menos proteína de calidad y desplazan alimentos básicos que sí ayudan a conservar fuerza y energía; y mantener una dieta variada, y es que, antes de eliminar grupos de alimentos, conviene revisar cada caso con un profesional.
Además, se aboga por repartir las comidas a lo largo del día, al funcionar mejor hacer tomas más pequeñas, pero regulares; realizar ejercicio de fuerza para mantener la masa muscular, la fuerza y la energía; y buscar calidad nutricional en cada comida.
"Tanto en consulta presencial como por vídeo consulta, una valoración profesional permite identificar la causa real y plantear una dieta adaptada, segura y sostenible en el tiempo y que permita evitar la desnutrición proteico-energética tan frecuente en los mayores", ha sostenido la nutricionista de Blua de Sanitas, Eva M, Bautista.