Publicado 12/07/2026 07:37

Militares acusados de matar a cinco civiles argumentan defensa propia aunque las víctimas no portaban armas

Archivo - Perú.- Los militares acusados de matar a cinco civiles alegan defensa propia a pesar de que las víctimas no tenían armas
Archivo - Perú.- Los militares acusados de matar a cinco civiles alegan defensa propia a pesar de que las víctimas no tenían armas - FUERZAS ARMADAS DE PERÚ - Archivo

PERÚ, 12 Jul (EUROPA PRESS)

La defensa de los ocho militares detenidos por la muerte de cinco civiles el pasado 25 de abril en Colcabamba, Ayacucho, alegó que abrieron fuego en hasta 76 ocasiones en defensa propia tras ser tiroteados, aunque en el lugar no se encontraron armas de fuego.

Los defensores sostuvieron que los fallecidos, quienes viajaban en una camioneta junto a otros tres supervivientes, se resistieron a una intervención antidrogas y dispararon contra los uniformados, informó el diario peruano 'La República'. Según esta versión, los sospechosos no se detuvieron ante la voz de alto y dispararon a los militares desde el interior del vehículo.

"Desde el interior del vehículo intervenido (los pasajeros de la camioneta) habrían realizado disparos al personal militar investigado, encontrándose en el vehículo intervenido tanto en la caseta como en la tolva casquillos, munición de 9.19 mm., como también de calibre 38, que corresponden a pistolas semiautomáticas, municiones que no son de uso de los investigados", planteó la defensa.

Además, aseguró que el peritaje realizado tanto a los cinco fallecidos como a los tres sobrevivientes reveló residuos de disparo de armas de fuego en los casos de Wilder Romero Sevipaucar y William Núñez Soto, fallecidos en el incidente, y Jhonatan Águila Gutiérrez, herido y sobreviviente. Los tres dieron positivo para antimonio y bario, compatibles con residuos de disparos de armas de fuego, según el Ministerio Público.

Sin embargo, hasta ahora ninguno de los ocho militares, encabezados por el capitán Luis Montenegro Pardo, declaró sobre las razones para utilizar sus fusiles de largo alcance de fabricación belga Scar-L contra los pasajeros de la camioneta. Durante las investigaciones policiales y fiscales en la escena del crimen no se encontraron las armas que supuestamente utilizaron los civiles. También se comprobó que ninguno de los militares resultó herido durante el operativo.

Uno de los sobrevivientes, Jhonatan Águila Gutiérrez, declaró que tras matar a los cinco civiles y comprobar que no había droga en la camioneta, los militares recibieron la orden de dispersar munición de diferentes calibres en el interior del vehículo.

Además, las partículas de antimonio y bario detectadas en Wilder Romero Sevipaucar, William Núñez y Jhonatan Águila Gutiérrez no acreditan fehacientemente que ellos dispararon armas de fuego. La Fiscalía destacó que las muestras se tomaron varias horas después del incidente, mientras los cuerpos y sobrevivientes estaban bajo custodia militar.

Los residuos encontrados en tres civiles se debieron a que "ha existido manipulación de la escena del crimen por parte de los investigados o a los 76 disparos que recibió el vehículo de las víctimas", señala la resolución judicial.

El juez José Matos Centeno desestimó por todo ello los argumentos de la defensa de los acusados y ordenó la detención preventiva de los ocho militares.

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