Archivo - UNITED NATIONS, Sept. 25, 2025 Somali President Hassan Sheikh Mohamud delivers a speech during the General Debate of the 80th session of the United Nations General Assembly (UNGA) at the UN headquarters in New York, on Sept. 25, 2025. - Europa Press/Contacto/Li Rui - Archivo
MADRID 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha atacado este martes a Somalia, afirmando que "ni siquiera es un país" y que, de serlo, está considerado como "el peor país del mundo", cuyas virtudes se reducen a "piratear barcos en el mar".
"Somalia ni siquiera es un país", ha defendido en unas declaraciones recogidas por la cadena NBC en las que ha argumentado que "no tienen nada que se parezca a un país". "Y si lo es, está considerado prácticamente el peor país del mundo", ha apostillado.
El inquilino de la Casa Blanca ha calificado al país situado en el Cuerno de África como un "lugar terrible" y ha denigrado también a la población somalí, afirmando que "prácticamente lo único en lo que son buenos (es) piratear barcos en el mar, barcos grandes", además de que entre ella hay "muchas personas con un coeficiente intelectual muy bajo".
Como en otras ocasiones, ha conectado sus insultos a este país y a sus nacionales con ataques a la diáspora somalí en Estados Unidos, que supone una destacada comunidad en Minnesota, y a la representante demócrata por el estado Ilhan Omar, nacida en Somalia.
El septentrional estado norteamericano lleva semanas envuelto en una serie de investigaciones impulsadas por la Administración Trump contra una presunta red de fraude fiscal por el supuesto desvío de fondos federales en distintos programas de carácter social, que en uno de los casos estaría vinculada a la diáspora somalí.
Paralelamente, el Gobierno del magnate republicano ha emprendido desde inicios de mes un intenso despliegue del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza que ha incluido arrestos, redadas e incluso la muerte a tiros de la ciudadana estadounidense Renee Good a manos de un agente federal. Estas operaciones han recibido el rechazo del gobernador, Tim Walz, y del alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, así como de la citada Omar y, especialmente tras la muerte de Renee Good, de múltiples ONG.