Publicado 24/04/2026 06:46

El candidato Roberto Sánchez llama a la movilización en Perú a la espera de que se confirme su paso a la segunda ronda

Roberto Sánchez, candidato presidencial peruano.
Roberto Sánchez, candidato presidencial peruano. - Mariana Bazo / Zuma Press / Europa Press / Contact

MADRID 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

El candidato a la Presidencia de Perú Roberto Sánchez ha pasado los días esta semana instando a los suyos a "defender el voto ciudadano" en varias movilizaciones, a la espera de que se termine de contabilizar el resultado que confirme su paso a la segunda ronda de las elecciones que se celebrará el 7 de junio, que tendrán como colofón una nueva marcha este domingo en Lima, la capital.

Bajo el lema del "del Perú profundo a la capital", Sánchez ha participado esta semana en varios encuentros en Cajamarca y Huancavelica, llegando incluso a lomos de un caballo y ataviado con un gran sombrero, en una estampa que recuerda a la del expresidente Pedro Castillo durante su campaña.

En el acto celebrado en la ciudad cajamarquina de Bambamarca, Sánchez ha estado acompañado de la cuñada de Castillo, Yenifer Paredes --recién elegida diputada-- y de José Castillo, hermano del expresidente, que ya respaldó al candidato de Juntos Por el Perú durante la campaña. Entre sus promesas está la de concederle indulto.

Sánchez ha pedido a los suyos que continúen movilizándose ante los intentos de la ultraderecha peruana --la virtual vencedora de la primera vuelta Keiko Fujimori y el tercero en liza Rafael López Aliaga--, por desconocer los resultados, en un momento en el que apenas unos miles de votos fijan la segunda plaza.

"Hacemos un llamado a todas las fuerzas democráticas a protestar. Quieren ir al margen de la ley, al margen de la Constitución", dijo Sánchez desde Bambamarca, en alusión a la propuesta de López Aliaga, que pide celebrar "elecciones complementarias" aludiendo los problemas que unos 60.000 electores tuvieron para votar el domingo 12, por lo que se amplió al día 13, en un intento por subsanar estas irregularidades.

La situación le ha costado el puesto al jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, quien optó por renunciar, con el visto bueno de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), a pesar de que no está permitido por la propia legislación del organismo. Un movimiento que desde Juntos por el Perú achacan a la presión de la derecha peruana.

El candidato que aspira a recoger el voto de la izquierda ha remarcado que tanto aquella dimisión aceptada por la JNJ como la idea de unas elecciones adicionales no se sustentan legalmente, tal y como ha venido a confirmar posteriormente el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) acerca de este segundo punto.

CON UN PIE Y MEDIO EN LA SEGUNDA VUELTA

Con la presencia ya confirmada de Keiko Fujimori --que con esta suma ya sus cuartas elecciones-- para la segunda vuelta del 7 de junio gracias al 17% de los votos recabadas, después del 95% de las actas escrutadas, Sánchez se perfila como hipotético rival tras conseguir el 12% de los apoyos.

Apenas 20.000 votos de diferencia le separan de López Aliaga, que ya incluso durante la campaña advirtió de la posibilidad de fraude electoral, un fantasma que ha seguido agitando después de los comicios a pesar de no haber presentado pruebas concluyentes que los sostengan.

La ONPE finalizó esté miércoles de procesar la totalidad de las actas, que aguardan ahora ser contabilizadas por los jurados electorales, que son quienes, una vez superados todos los controles de calidad, las suman al resultado final.

Con estas elecciones, Perú intenta poner freno a una galopante crisis política e institucional sin parangón en toda la región, que le ha llevado a tener hasta ocho presidentes, con el actual, en apenas una década.

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