Andina/El Comando Conjunto De Las Fuerzas Armadas
Lima 16 Ago. (ANDINA) -
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú intensificaron las operaciones contra la minería ilegal en Madre de Dios, con cinco días consecutivos de intervenciones en los sectores de Balata, Huacapún, Isla Córdova, Delta Uno, próximo a la Reserva Comunal Amarakaeri, y el sector A8, ubicado en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional de Tambopata, en el distrito de Inambari.
Mediante operaciones helitransportadas y terrestres, las fuerzas combinadas neutralizaron 36 campamentos mineros rústicos, 37 pozas, 34 balsas, 82 motores, 35 tolvas, cinco dragas, cuatro motocargueros, 11 motocicletas y tres bombas de succión, además de otros elementos empleados para la extracción ilegal de minerales.
Lee también: [Módulo de familia y piloto de oralidad para tenencia y visitas acelerará procesos en Junín]
El material interdictado fue destruido conforme a las disposiciones del Ministerio Público y representa una afectación económica superior a S/ 26 millones a esta actividad ilícita.
La intervención fue ejecutada mediante un esfuerzo articulado del Comando Operacional del Sur, a través de la Segunda Brigada de Protección de la Amazonía y la Aviación del Ejército; las unidades especializadas de la Policía Nacional del Perú: Dinoes, Divop y Dicomin; personal guardaparque del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp); y representantes de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA).
En el terreno, la dinámica operativa se ejecuta bajo una estricta complementariedad institucional: la FEMA otorga la legalidad y el marco procesal a las intervenciones; la Policía Nacional lidera la interdicción y dinamitación técnica de los elementos ilícitos a través de la Dicomin; mientras que el personal militar y las fuerzas especiales policiales brindan la seguridad perimétrica, control de accesos y cobertura táctica.
Esta ofensiva marca un punto de quiebre frente a las operaciones de años anteriores. Históricamente, las fuerzas del orden realizaban incursiones diurnas, dinamitaban el material localizado y abandonaban el área, lo que permitía a los extractores reingresar a las pocas horas para reactivar pozas o reemplazar motores.
Hoy, los efectivos del orden han implementado puestos de comando avanzados fijos, destacando la base Fátima y posiciones tácticas en Balata y Delta 1, consolidando la presencia armada en el terreno de manera ininterrumpida.
La acción conjunta integra capacidades específicas en el terreno: la Fiscalía brinda el marco legal y procesal correspondiente; la Policía Nacional ejecuta las acciones de interdicción y destrucción técnica de los elementos empleados en actividades ilícitas; mientras el personal militar y las fuerzas especiales policiales proporcionan seguridad perimétrica, control de accesos y cobertura táctica.
Presencia permanente
La estrategia operacional incorpora puestos de comando avanzados, entre ellos la base Fátima y posiciones tácticas en Balata y Delta 1, que permiten mantener presencia permanente de las fuerzas del orden en sectores estratégicos y consolidar progresivamente las áreas intervenidas.
“Con el puesto de comando avanzado en Fátima estamos consolidando el control del territorio y fortaleciendo la presencia permanente del Estado mediante sus Fuerzas Armadas y Policía Nacional. Esta capacidad nos permite sostener las operaciones, impedir la reactivación de los enclaves ilegales y reducir progresivamente el espacio de acción de quienes depredan nuestra Amazonía”, afirmó el general de brigada Víctor Manuel Cotrina Pérez, comandante general de la Segunda Brigada de Protección de la Amazonía, del Ejército del Perú.
Esta presencia sostenida fortalece el control territorial y dificulta la recuperación de maquinaria, la reactivación de pozas y el restablecimiento de las actividades ilegales después de las intervenciones.
El empleo de helicópteros de la Aviación del Ejército constituye un componente decisivo para ingresar a sectores de difícil acceso de la selva sur y preservar el factor sorpresa durante las operaciones.
Las inserciones helitransportadas permiten reducir los tiempos de desplazamiento de las patrullas y alcanzar los objetivos antes de que la maquinaria pueda ser retirada, desmontada u ocultada.
Las últimas intervenciones forman parte de una estrategia sostenida del Estado Peruano, mediante las fuerzas del orden contra la minería ilegal en Madre de Dios. Desde enero de 2026, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional han ejecutado más de 172 acciones militares y de interdicción, generando una afectación económica acumulada superior a S/ 1 000 millones a las redes dedicadas a esta actividad ilícita.
(FIN) NDP/HTC