Perú.- Ministro Álvarez: Combate contra el crimen organizado se tiene que hacer con inteligencia - Andina/Difusión
Lima 2 Nov. (ANDINA) -
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez Miranda, aseguró hoy que hay una decisión política tomada de restablecer el control de la autoridad del Estado en los penales.
“La presidenta ha dejado muy en claro: hay una decisión política tomada de restablecer el control de la autoridad del Estado en los penales, pero esto no va a ser de la noche a la mañana, va a necesitar de un proceso”, aseveró.
Dijo que allí donde hay control, no hay ingreso de droga, se restringe el ingreso de las visitas en forma indiscriminada, se revisa a todas las personas que entran, incluso a los proveedores de los restaurantes y al personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
“Nadie entra al penal sin haber pasado por los controles del Ejército”, declaró el ministro al supervisar el traslado de internos implicados en una reyerta en el penal El Milagro, en La Libertad, hacia el penal de Challapalca, en Tacna.
Las acciones de control, según precisó, reducen el espacio de manejo de las bandas que operan al interior de los penales.
Sobre la gresca ocurrida en el penal El Milagro, que dejó tres internos fallecidos,el ministro de Justicia y Derechos Humanos dijo que este hecho se ha producido en momentos en que se están realizando cambios en las autoridades de este penal.
Precisó que también se ha cambiado a las autoridades del penal de Lurigancho, donde se ha designado a un coronel del Ejército, y que también se están dando cambios en el estado mayor del INPE, con la incorporación de oficiales de las Fuerzas Armadas en situación de retiro.
“Las denuncias, obviamente, tienen que ser investigadas, como bien lo ha dicho la presidenta, pero tambiénes cierto que estamos alterando el orden ilegítimo que existía en los penales.La corrupción cambiaba no solamente es por culpa del personal del INPE, que hay agentes ejemplares, por cierto, sino por culpa de la falta de decisión política”, afirmó.