El sacerdote Antonio Cobo durante su estancia en Jerusalén. - EUROPA PRESS
ALMERÍA 4 Mar. (EUROPA PRESS) -
El sacerdote Antonio Cobo, párroco de Cuevas del Almanzora (Almería) e integrante de un grupo de peregrinos que quedó atrapado en Jerusalén tras el estallido del conflicto bélico desatado por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, ha llegado este miércoles al aeropuerto de Madrid-Barajas en un vuelo procedente de El Cairo (Egipto).
En declaraciones a Europa Press, el padre Cobo ha asegurado que, aunque se encuentra "contento" por haber podido regresar, se queda "muy preocupado por toda la gente que se queda allí", con la que ha convivido durante la peregrinación. "Son gente extraordinaria tanto judíos como musulmanes árabes y cristianos árabes", ha destacado, al tiempo que ha lamentado "ver todo por lo que están sufriendo".
El grupo, formado por 29 personas --entre ellas 12 vecinos del municipio de Cuevas del Almanzora--, logró salir finalmente de la zona después de permanecer refugiado en un hotel cercano al consulado tras el inicio de los bombardeos y el cierre del espacio aéreo.
El sacerdote ha explicado que la expedición salió a las 9,30 horas desde El Cairo y que el vuelo se desarrolló con normalidad, de modo que aterrizaron en Madrid poco antes de las 14,00 horas. "El viaje muy bien, gracias a Dios. Ahora toca descansar después de todo lo vivido", ha relatado tras su llegada a la capital española.
Asimismo, ha querido trasladar un mensaje de esperanza a los españoles que aún permanecen en la zona y ha confiado en que puedan regresar pronto. "Deseamos firmemente que vengan. Rezamos mucho para que vuelvan cuanto antes", ha manifestado.
TESTIMONIO DEL PÁRROCO DE GÁDOR
Por su parte, el párroco de la localidad almeriense de Gádor, José María Sánchez, llegó a la localidad en la noche de este martes tras regresar desde Madrid después de abandonar Jerusalén junto a otros sacerdotes y una familia de Málaga.
Durante el viaje intentó descansar tras los días vividos en la zona del conflicto, aunque ha reconocido que la situación que han dejado atrás lo dificulta. "Ya estando en España uno intenta descansar mentalmente, pero no se puede porque lo que deja allí es una situación muy penosa, muy triste y queda mucha gente", ha explicado a Europa Press.
Asimismo, ha indicado que, según la información de la que disponen, la embajada española ya trabaja para facilitar la salida de los ciudadanos españoles que permanecen en la zona. "Ahora sí parece que la embajada está funcionando y el Ministerio de Defensa va a fletar aviones", ha señalado el párroco.
En este sentido, ha confiado en que quienes aún permanecen allí puedan salir con seguridad. "Que lo hagan con tranquilidad, como a nosotros seguramente nos trazarán una ruta segura", ha indicado Sánchez, quien también ha apelado a "rezar por la gente que está allí para que Dios les conceda serenidad y paciencia".