Publicado 11/07/2026 05:13

¿Cómo impactará la IA en el empleo de las personas con discapacidad?

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Archivo - ordenador con ratón - EUROPA PRESS - Archivo

   MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Un 30,3% de las personas con discapacidad percibe la Inteligencia Artificial (IA) como una amenaza, al considerar que podría sustituir algunos de los puestos de trabajo que tradicionalmente desempeñan las personas con discapacidad mediante procesos de automatización, además de introducir posibles nuevos sesos en la selección, lo que podría generar nuevas barreras de acceso al empleo para este colectivo.

   Por el contrario, un 60,2% de personas con discapacidad considera que la IA representa una oportunidad para mejorar su empleabilidad, al facilitar tareas como la elaboración del currículum, la preparación de candidaturas o el entrenamiento para entrevistas de trabajo, mientras que un 9,5% mantiene una visión ambivalente, reconociendo que la IA puede representar tanto una oportunidad como un riesgo para la inclusión laboral de las personas con discapacidad, en función de cómo se diseñe, implemente y utilice.

   Estas son algunas de las conclusiones del 15º informe Tecnología y Discapacidad, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, con el apoyo de Keysight Technologies Sales Spain, en el marco del Día Internacional de las Tecnologías Apropiadas, que se celebra cada 15 de julio.

   Este análisis basa sus conclusiones en una encuesta a 325 personas con discapacidad en búsqueda activa de empleo, complementada con otras fuentes de referencia como el informe 'Labor market impacts of AI: A new measure and early evidence, desarrollado por Anthropic.

   La diversidad de percepciones refleja la incertidumbre que todavía existe en torno al impacto de la IA en el mercado laboral. Sin embargo, el estudio incide en que las evidencias disponibles hasta el momento no muestran que la automatización asociada a la IA esté generando un impacto diferencialmente negativo en el empleo de las personas con discapacidad aunque pone el foco en vigilar el uso de la IA en los procesos de selección, para evitar que posibles sesgos algorítmicos descarten o penalicen a personas con discapacidad.

   Los resultados de la encuesta arrojan que entre las personas con discapacidad que en estos momentos están buscando empleo a través de la Fundación Adecco predominan sectores como servicios auxiliares (recepción, control de accesos, conserjería, tareas administrativas básicas), logística y transporte (preparación de pedidos, gestión de almacén, envíos o reparto), comercio y ventas (atención al público, reposición, caja o apoyo comercial), limpieza y mantenimiento (instalaciones, mantenimiento básico o servicios generales) u hostelería (cocina, office, servicio de sala o apoyo en alojamientos), ocupaciones que actualmente presentan una exposición menor a la automatización que los empleos más cualificados basados en el procesamiento de información.

JÓVENES Y MUJERES CON DISCAPACIDAD

   En el mercado laboral, los jóvenes con discapacidad que buscan su primer empleo afrontan una doble barrera pues además de los prejuicios a los que aún tienen que enfrentarse, derivados de la discapacidad, no cuentan con experiencia profesional y han tenido menos oportunidades de desarrollar competencias estratégicas como el criterio, la toma de decisiones o el liderazgo. En muchas profesiones, estos primeros puestos de trabajo consisten en tareas relativamente rutinarias como preparar informes preliminares, recopilar información, realizar análisis básicos o atender consultas sencillas, tareas que puede desempeñar la IA.

   El informe también pone el foco en las mujeres con discapacidad, que también podrían verse más expuestas al posible reemplazo por automatización al afrontar desigualdades derivadas de la intersección entre género y discapacidad y al contar con una presencia significativa en actividades administrativas, de atención al cliente, gestión de información o apoyo comercial, ámbitos donde la IA está transformando procesos y tareas.

   En todo caso, los autores del estudio señalan que el desafío no debe abordarse desde el alarmismo, sino desde la anticipación, por lo que abogan por reforzar la formación digital, facilitar itinerarios de recualificación, garantizar herramientas accesibles, acompañar a las empresas en la adaptación y asegurar que los sistemas automatizados de selección no reproduzcan sesgos por edad, género o discapacidad, así como evitar una visión exclusivamente centrada en la vulnerabilidad, entre otros aspectos.

   "Una mayor exposición a la automatización no debe interpretarse automáticamente como desaparición del empleo, sino como una transformación de tareas, procesos y competencias. La clave es que nadie se quede atrás en esa transición, especialmente las personas con discapacidad, que ya afrontan mayores barreras de acceso al mercado laboral", afirma el director general de Fundación Adecco, Francisco Mesonero.

   Por ello, defiende que hay que preparar a todas las personas y organizaciones para aprovechar el potencial de la IA desde criterios de accesibilidad e inclusión. "Hoy más que nunca, es necesario reforzar las competencias digitales, pero también aquellas habilidades humanas que complementan a la IA como el criterio, la toma de decisiones o la adaptación", enfatiza.

MEJORAS EN LA CALIDAD DE VIDA

   Por otro lado, los resultados del informe confirman que, cuando se diseñan desde criterios inclusivos, las Nuevas Tecnologías (NT) y la IA pueden contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad, favoreciendo su autonomía, salud y bienestar, acceso a la formación y al empleo, así como su participación en la vida social, cultural y de ocio.

   En concreto, la autonomía personal es uno de los ámbitos en el que las personas con discapacidad perciben un mayor impacto positivo de las nuevas tecnologías y la IA. Así, el 94,8% considera que estas herramientas contribuyen, en mayor o menor medida, a aumentar su independencia en la vida cotidiana, frente a un 5,2% que estima que su influencia es escasa o inexistente.

   Mientras, más de la mitad de las personas encuestadas destaca el papel de las nuevas tecnologías para realizar gestiones económicas y bancarias de forma autónoma (52,2%) y para efectuar compras y/o trámites online sin necesidad de desplazarse (50%).

   En salud y el bienestar, un 89,9% de las personas encuestadas destaca su beneficio en estos ámbitos mientras que en formación, un 78,8% de encuestados considera que estas herramientas favorecen un acceso más igualitario al aprendizaje. Asimismo, para el 93,2% estas herramientas contribuyen positivamente a fortalecer sus relaciones sociales y su participación en la comunidad.

    Por otro lado, un 93,6% de encuestados considera que la digitalización facilita la búsqueda de empleo en sí misma, con la posibilidad de enviar currículums en formato digital (83%), acceder a plataformas de empleo especializadas en discapacidad (67%) o realizar entrevistas online sin necesidad de desplazarse (53,3%); y para un 75,6% también facilitan el desempeño profesional. En este sentido, el teletrabajo es uno de los avances más valorados (63%).

   En cualquier caso, el 84% afirma encontrar algún tipo de barrera en su interacción con el entorno digital. Las barreras más frecuentes son aquellas formativas y de usabilidad, señaladas por el 49,3%, mientras que un 34,9% identifica barreras económicas, relacionadas con la falta de recursos para acceder a dispositivos, conexión o herramientas tecnológicas adecuadas, como smartphones, ordenadores u otros apoyos digitales. A ellos se suman un 15,2% que señala barreras de accesibilidad, al no estar todas las tecnologías diseñadas o adaptadas para responder a los distintos tipos de discapacidad.

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