Alhacena, en la planta 4 del Edificio Sabatini del Museo Reina Sofía. - GERMÁN SAIZ / MUSEO REINA SOFÍA
MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Museo Reina Sofía ha incorporado a su recorrido de la Colección 'Arte contemporáneo: 1975-presente' un nuevo espacio denominado Alhacena, diseñado por Jorge Penadés, que el director del museo, Manuel Segade, ha definido como una sala "de uso público" destinada a la acogida y el descanso de los visitantes cuyo mobiliario se ha realizado con "maderas defectuosas".
"Es una sala de uso público, una sala multiusos para presentaciones, para leer, para sesiones educativas, charlas...", ha indicado el director del museo en la presentación del espacio este martes. Ubicada en la planta 4 del Edificio Sabatini, Alhacena ha sido concebida por Penadés tras resultar ganador de la convocatoria impulsada por el Museo Reina Sofía y MANERA Magazine para crear un nuevo espacio que acompañe la experiencia de visita y ofrezca "una pausa" dentro del recorrido expositivo, como ha precisado Segade.
Segade ha explicado que el museo "no tiene un hall de recepción que sirva para acoger a los grupos o que sirva como arranque" y ha recordado que, al inaugurar la planta cuarta, decidieron "perder una sala expositiva para crear un espacio de estar, lo que es ahora esta Alhacena".
"La Alhacena es una declaración de intenciones, algo que haga sentir al público como en casa", ha afirmado el director del museo, quien ha señalado que si cuando se va a un museo la sala de descanso "se parece a una sala de espera de un centro de salud o de Hacienda" algo se está "haciendo mal".
Además, el responsable de la pinacoteca ha explicado que "los públicos que entran en un museo de arte contemporáneo también tienen un cuerpo" y que, "en un museo como el Reina, estás hecho para medirte con las piezas y para moverte entre esculturas", una función que, a su juicio, cumple también la Alhacena. "La gente que esté aquí sentada va a estar expuesta, sentada en una pieza de Jorge", ha apuntado.
Segade ha calificado la iniciativa como "un proyecto de sostenibilidad" que llega después de que la planta haya transicionado a iluminación led y ha explicado que está "construida con excedentes de tableros de madera defectuosos". Asimismo, ha señalado que, aunque no existe un espacio habitual de madera en el museo, sí lo hay en la planta baja del Edificio Sabatini, en referencia a "eco, memoria, inspiración".
La intervención incorpora un armario de 29 metros de largo construido con tableros de madera de Garnica procedentes de excedentes de producción, fabricado por Carsan Ebanistería con herrajes de Häfele. Según ha precisado Segade, se trata de un "mueble agigantado" que es una única pieza y, a su vez, "múltiple", ya que cuenta con espacios de almacenaje que se esconden en su diseño.
BASADO EN UNA IDEA DE "DOMESTICIDAD"
El diseñador del proyecto, Jorge Penadés, ha basado su propuesta en la idea de "domesticidad" con el objetivo de que "el museo se convierta en una casa", tomando como referencia el propio concepto de alhacena, "un espacio donde se almacenaban los alimentos para que se conserven el mayor tiempo posible", como ha explicado.
Sobre los materiales empleados, el diseñador ha explicado que la madera recibida, "más que defectuosa", la asimila "a la cocina de aprovechamiento". "Igual que una manzana que tiene un picotazo se puede comer, la madera con mínimos defectos se puede utilizar, además el fallo es algo que confirma que algo está hecho por un humano, algo importante en la época que vivimos", ha añadido.
Penadés también ha detallado que el mueble deja vistas las texturas y vetas de la madera de roble y de chopo, una decisión adoptada al plantearse "por qué el roble tiene que ser visto y el chopo no", optando finalmente por dejar visto el material con el que está hecho la mayoría del tablero, tradicionalmente "menos noble", como ha apuntado.
El espacio cuenta además con cortinas desarrolladas por Grupo Lamadrid que, como ha explicado el diseñador, se pueden recoger y extender según las necesidades del museo, permitiendo subdivisiones dentro de la sala y generando condiciones de oscuridad para actividades audiovisuales.
El mobiliario de descanso se completa con una edición especial de sofás y sillones Vibe producida por Sancal e intervenida por Penadés, mientras que Nanimarquina aporta alfombras diseñadas a partir de obras del artista Eduardo Chillida. La iluminación, por su parte, se resuelve con una selección de lámparas de Marset.